La serie Black Mirror de Netflix muestra en cada episodio un futuro distópico en el que la tecnología arruina la vida de los protagonistas. Esta serie también destaca por la idiotización de los personajes y su dependencia de las máquinas. Una dependencia que permite que la máquina pueda incluso adentrarse en el cerebro del humano.
Sergio Muro muestra en su exposición del Museo Pablo Serrano de Zaragoza los efectos que tienen hoy en día las nuevas tecnologías sobre las personas. La preocupación por los Me Gusta en Instagram o la familia que solo presta atención a sus pantallas son algunas de las ideas que quiere transmitir este artista. Es interesante que en la mayoría de sus cuadros los personajes aparezcan desnudos. Quizá quiera transmitir lo vulnerables que somos ante Internet. Una vulnerabilidad que aumentará cada vez más si la dependencia que tenemos sigue incrementándose.
El hecho de que las máquinas estén tan presentes en nuestras vidas se debe, sobre todo, al sistema capitalista imperante. Las máquinas hacen que la producción sea mucho mayor con menos recursos. Esto se traduce en el ahorro de puestos de trabajo y los despidos masivos. Ya en el siglo XIX los artesanos ingleses protestaron contra las nuevas máquinas que destruían el empleo. ¿Se estará dando nuevamente el ludismo?