Del 5 al 9 de marzo fue la Semana del Arte en Madrid. Las inauguraciones de las galerías fueron las protagonistas, siendo ARCO el reclamo para el público.
Pero, además de la feria del arte contemporáneo, los estudios del barrio de Tetuán abrieron sus puertas para que los madrileños pudieran descubrir los aspectos más íntimos del arte.
Peiper&peiper es un precioso estudio situado en la calle Federico Rubio y Galí que llama la atención por su gran ventanal. El antiguo Bar Sabino fue convertido en un centro que crea comunidad compartiendo la magia de la cultura a través de talleres de lectura, escritura creativa, y por supuesto, la pintura, llevando a los vecinos de la Dehesa de la Villa a dibujar al aire libre.
En Margarita Studios, Encarnación Vivanco nos deleitó con su historia de vida. Esta artista que había pasado de la pintura figurativa al arte abstracto, se había atrevido a realizar impresionantes tapices y esculturas de ganchillos. Esta mujer siempre ha querido traspasar los límites, sin tener que calificarse como figurativa o abstracta, más bien, queriendo ser una mezcla de ambas.
Por último, en la calle Olite tuvimos el placer de conocer Mil Studios. Se entra por un pasadizo dentro de un edificio madrileño que da a una auténtica vivienda convertida en estudio y galería. Era impresionante ver las obras de la artista en la cama o en la ducha. El arte traspasando la intimidad.
Por supuesto que ARCO tampoco podía faltar en esta gymkana del arte. Sin embargo, al estar todo lleno de lugares para hacerse fotos o para tomar el aperitivo, más que una de las pruebas de la gymkana, parecía la fiesta de después. En vez de ver el alma del arte, el punto más íntimo y vulnerable, se observa el ego del visitante o coleccionista que busca sacarse una foto con el Tesla de diamantes mientras se bebe un vinito. Lo que más me gustó de ARCO fue la foto de Marina Abraimovic que llora mientras ve como la feria más famosa del arte español sucumbe ante el capitalismo imperante.







