sábado, 27 de junio de 2026

Toy Story 5: juguetes tradicionales y electrónicos

 Toy Story 5 está siendo un éxito en taquillas. En esta entrega tratan un tema candente, los niños y la tecnología.

Bonnie es la única niña del vecindario que sigue jugando con juguetes, los otros niños del barrio la miran por encima del hombro mientras están enganchados a la tablet. Los padres de Bonnie, preocupados, le compran una Lilypad para que haga amigos. La vaquera Jessie, Buzz Lightyear y los demás juguetes se asustan cuando ven a Bonnie alienada, la tablet con la que juega mañana, tarde y noche le está absorbiendo toda su atención. 

Una de las cosas por las que Lilypad tiene tan adicta a Bonnie es por la existencia de una plataforma por  la que los niños chatean a través de sus Ipads en forma de animales. Las otras niñas, al ver que Bonnie por fin tiene una tablet, la invitan a una fiesta de pijamas y la niña está muy emocionada. 

Sin embargo, cuando Bonnie lleva a Jessie y a Perdigón a la fiesta las otras niñas se ríen de ella por seguir jugando con juguetes. No son amigas reales. De modo que la misión de Jessie va a ser encontrarle una amiga a Bonnie con la que conecte de verdad.

En esta película los juguetes tradicionales se relacionan con juguetes más electrónicos y unen sus fuerzas para conectar a dos niñas que siguen utilizando la imaginación para jugar. Estos juguetes más tecnológicos producen mucha nostalgia al espectador, recuerdan a los Tamagotchis o a las bolitas que adivinaban el futuro.

Tanto los juguetes tradicionales como los electrónicos, aunque son muy diferentes, tienen una cosa en común: aman profundamente a los niños. Cuando juegan con ellos sienten una euforia apabullante que se materializa en escenas más especiales en las que los juguetes sienten en sus propias carnes las historias que se inventan los niños; y, por otro lado,  tienen un miedo terrible a que los dejen ignorados en un cajón. Jessie tiene una profunda herida de abandono por Emilly, su primera niña, con la que pasaba todas las tardes jugando, pero la dejó cuando creció. Y Jessie les reprocha a estos juguetes modernos con Internet el hecho de que, jugando con ellos, los niños crecen más rápido.

Una escena que me hizo reflexionar fue  cuando Bonnie lloró amargamente cuando vio en el chat de Lilypad que las otras niñas se reían de ella por jugar con juguetes. Y es que estos juguetes con pantallas e Internet, que nos tienen tan alienados son los únicos que nos hacen llorar. Estamos enganchados a un invento, que en gran medida, nos hace sufrir. 

La pobre Lilypad se siente tan mal por haber herido a Bonnie que ella misma se deja caer en una caja de donaciones. Pero Jessie y los demás juguetes la rescatarán para redimirla y que sea un instrumento que conecte a Bonnie con Blaze, otra niña que sigue jugando utilizando la imaginación.

Así Toy Story nos emociona y enseña, que bien utilizados, los juguetes electrónicos también pueden ser buenos para los niños porque pueden conectarlos con amigos de verdad.

miércoles, 20 de mayo de 2026

El pueblo interpreta la historia del pueblo

 El pasado 12 de mayo se celebraron las fiestas mayores de Alcolea de Tajo. Y para hacer este año aún más especial, los alcoleanos han explicado la historia desde la fundación de su pueblo transportándonos al pasado en un pasacalles histórico muy bien ambientado.

El topónimo Alcolea proviene del árabe al-quleya, que significa castillo. Y es que el municipio toledano fue fundado por poblaciones árabes que se establecieron permanente en un cerro del pueblo. Aún podemos encontrar allí ruinas de aquella época. Como las primeras familias fundadoras fueron de origen musulmán, dos veinteañeros del pueblo interpretaron a una pareja árabe preocupándose por el futuro y dedicándose palabras de amor.



A partir del siglo XI, tras la reconquista, Alcolea de Tajo pasó a los dominios de la Iglesia de Toledo. Los alcoleanos nos fueron enseñando los diferentes personajes y oficios que se veían por el lugar en aquella época. Algunos ejemplos fueron las mujeres que llevaban agua del cercano río Tajo, el herrero, las costureras o las señoras las que llevaban dulces del convento de Santa Catalina en Talavera de la Reina; quienes tuvieron la amabilidad de ofrecer pastas de las monjas a los espectadores del espectáculo.

         


El momento álgido del espectáculo fue el final. 

Primero, el Deán Agustín Contreras, quién  en el siglo XVII, después de su viaje a las Américas, nos enseñó la iglesia de la Asunción de Alcolea y nos contó que él envió para su decoración una lámpara de plata viva y unos utensilios de oro y plata para la liturgia.


Y para terminar, vimos en directo como fue el milagro del 12 de mayo de 1779. Ese día comenzó con una climatología adversa y hacia las cuatro de la tarde el cielo se oscureció completamente. Ante el temor por perder las cosechas, los vecinos, liderados por la devota mujer Bárbara Copado Sánchez rezaron a la Virgen de los Dolores para que no lloviese. Esto resultó, y la tormenta solo afectó a los pueblos vecinos y no causó daños a las tierras de Alcolea. Así, se hizo el milagro.

La interpretación fue muy buena. La actriz que daba vida a Bárbara Copado hizo una brillante actuación, entrando a la iglesia muy ansiosa y preocupada e instando a los vecinos a rezar y cantar a la Virgen de los Dolores, mientras de fondo se oían truenos como efectos especiales. Después de una bonita Salve cantada, los sonidos de la tormenta cesaron y todos quedaron muy contentos porque se había hecho el milagro.


Lo mejor de la realización de este evento es que fueron los alcoleanos quienes contaron la historia de su pueblo y de cómo fue el milagro que conmemora sus fiestas. Es un ejemplo perfecto de cultura popular.

sábado, 25 de abril de 2026

Un libro y una película complementarios

La película Project Hail Mary está siendo un exitazo en taquilla. Ryan Gosling da vida a un simpático doctor Grace que es aún más miedoso que el de la novela escrita por Andy Weir. Todos los espectadores nos enamoramos de Rocky, un adorable extraterrestre con aspecto de araña rocosa. 

Si bien la novela es más profunda, oscura, científica y muestra a un Grace un poco más valiente y habilidoso que el de la película; tanto el libro como el filme presentan muy bien la evolución del protagonista y el bonito mensaje que señala que cuando tenemos a alguien que nos importa, lo arriesgamos todo.

Grace tenía miedo a morir y no quiera arriesgar su vida por salvar a la humanidad, a pesar de que no tenía nada ni nadie que lo atase a la Tierra, pero cuando conoce a su mejor amigo Rocky se deshace de ese miedo y está dispuesto a perder su vida por salvarlo a él. Es una historia en la que se reivindica el amor como el motor de la salvación y la colaboración como solución de los peores problemas. 

La película tiene algunas diferencias con respecto a la novela, se inventan al personaje de Carl para ofrecer un recurso cómico para las escenas en las que el doctor Grace investiga sobre los astrófagos que son los microorganismos que están consumiendo la energía del sol, es más family friendly omitiendo algunos detalles incómodos que aparecen en el libro como las formas de morir que eligió la tripulación a bordo de la nave Hail Mary, aparece la estricta líder del proyecto cantando una canción de Harry Styles y también se añade en la nave espacial la sala de la salud mental, con proyecciones de paisajes y eventos de la Tierra para hacer más llevadero el viaje del Doctor Grace. 

Aún así, la película es muy fiel al libro y merece la pena verla, siempre después de haberlo leído ya que se disfruta y entiende mucho mejor, además de enamorarnos aún más de Rocky. Es entrañable verle eligiendo la voz humana con la que va a hablar o entusiasmado por las imágenes de la Tierra. Son graciosísimas las escenas en las que él y el doctor Grace interactúan y es impresionante el silencio del cine en la escena más dura de todas, en la que el alien salva al humano.

Podemos concluir que la película aporta una visión más emotiva y cómica de la novela dejando con muy buen sabor de boca a quien ha consumido ambos productos culturales. Es una muy buena adaptación y visualmente es una preciosidad de infinidad de colores. Hay que decir, sin embargo, que el trailer destapa muchas claves del argumento y por eso acudí con un poco de miedo a ver el largometraje.

domingo, 29 de marzo de 2026

La duda, la certeza y la Fe

Una película de culto es La Duda. Rodada en 2008 dirigida por Patrick Stanley como la adaptación cinematográfica de su obra de teatro, este filme, además de contar con las actuaciones magistrales de Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams y Viola Davis, ahonda en conceptos tan profundos como la presunción de inocencia, la compasión, la rigidez o la certeza sin pruebas.

La película empieza con el brillante sermón del padre Flynn a quien da vida Philip Seymour Hoffman. Habla sobre las dudas colectivas producidas por acontecimientos como la muerte de Kennedy, o la incertidumbre geopolítica y económica que vivimos hoy en día. Este sentimiento de desesperación compartida no es tan terrible como las dudas que se llevan en soledad, en silencio, las dudas que pueden hacer que una chica se plantee acabar con su vida, por ejemplo. Nadie entiende esa duda porque no se puede estar en la cabeza de esa persona. Pero teniendo dudas se puede seguir creyendo en Dios. Como ese marinero que sigue adelante aunque el cielo esté nuboso solo porque una noche vio claramente las constelaciones que le indicarían el camino a casa.

La madre Aloysius, interpretada de forma brillante por Meryl Streep, es una monja conservadora y estricta a quien el discurso acerca de la duda del cura le hace desconfiar. Pide a la joven hermana James (Amy Adams) que esté alerta a lo que pueda pasar con el sacerdote.

El padre Flynn llama al primer y único alumno negro que hay en el colegio católico para conversar con él. Están bastante tiempo juntos y la hermana James descubre al sacerdote metiendo la camiseta del chico en su taquilla. Eso, y que el chaval se comporta de una manera extraña tras haber hablado con el sacerdote sumado al hecho de que el aliento del chico huele a alcohol, provocan que la hermana James que le transmita sus inquietudes a la hermana Aloysius. 

Sor Aloysius, aunque cuadriculada e incomprendida, muestra mucho cariño por las demás hermanas, protege a una monja mayor que se está quedando ciega de la expulsión, impone miedo a los chiquillos pero sus castigos son siempre muy ligeros y mantiene el orden asegurándose de que los niños y adolescentes se muestren respetuosos en clase y en la iglesia. Sí, es inflexible, pero mientras que las monjas comen en silencio, en un entorno seguro y pacífico, los sacerdotes, ensucian todo mientras se ríen escandalosamente de una mujer gorda que se queja de su hija entrada en carnes. 

La hermana Aloysius no duda, tiene una de esas certezas que no necesitan pruebas. Como cuando te enamoras por primera vez o como cuando sabes que Dios existe. La hermana Aloysius sabe que el padre Flynn se comportó de forma inapropiada con el alumno Donald Miller. Sor Aloysius y Sor James interrogan al sacerdote y él lo niega todo, dice que habló con el chico porque este había sido descubierto bebiendo el vino de misa. La hermana Aloysius no se lo cree y los indicios pesan como pruebas en su convencimiento. Indicios como las uñas largas del padre, la forma en la que le ha visto interactuar con los alumnos, el hecho de que se ponga hasta tres terrones de azúcar en su té o su deseo por incluir canciones no necesariamente religiosas en la fiesta de Navidad.

La hermana Aloysius habla con la madre de Donald Miller y esta le confiesa que el padre del niño le pega palizas debido a sus inclinaciones y le ruega que no le meta en ningún problema ya que necesita que Donald termine el curso escolar para tener mejor opción de ir a un buen instituto. 

Pese a sus fuertes deseos, la hermana Aloysius no mete al chico en problemas, pero confronta al padre Flynn de manera muy dura. La fe en esa creencia sin pruebas la lleva a mentir, a decirle al padre que una monja le confesó sus malas artes en un colegio anterior. El sacerdote decide marcharse después de esta confesión. 

En el final de la película vemos a Sor James y Sor Aloysius hablando, y aunque la hermana Aloysius se muestra al principio de la conversación convencida de que tenía razón y que el padre Flynn lo hizo, finalmente se derrumba y confiesa que tiene muchas dudas. Y quizá sea porque esa certeza tan fuerte no provenía de una verdadera fe sino de una herida. De las ganas de tener razón y de controlarlo todo.

Tenemos dudas del mundo que nos rodea y de nuestro propio mundo interior. También tenemos certezas que pueden sostenerse en heridas, como que la culpa de todo la tiene un tercero. Sin embargo la Fe es la del marinero que sigue adelante, a pesar de sus dudas, solo porque un día vio las estrellas.  

Feliz Semana Santa. 


sábado, 21 de febrero de 2026

Admirables entre los Miserables

Se puede disfrutar, en el madrileño Teatro Apolo, del musical de Los Miserables estando ya disponibles las entradas hasta el mes de junio. Recomendaría no elegir los tickets del anfiteatro debido a la lejanía del escenario y al barullo del gallinero, aunque el sonido es tan bueno como el de primera fila.

También aconsejaría leer antes el libreto de la obra o, en su defecto, visionar la película protagonizada por Hugh Jackman y Anne Hathaway o echar un vistazo al resumen de Wikipedia ya que la obra del Teatro Apolo es íntegramente cantada, sin diálogos hablados por lo que puede hacerse difícil el seguimiento de la trama. 

Si le preguntas a la Inteligencia Artificial te dará un apunte curioso: "Efectivamente, existe una gran confusión popular, a menudo potenciada por la cultura pop, Los Miserables no es la Revolución Francesa de 1789 y tampoco es la Comuna de París de 1871 si no que es un evento que sucedió entre ambos hechos históricos. La novela de Víctor Hugo es la Rebelión de junio de 1832. La escena de las barricadas representa la insurrección de ese año en París. Fue una revuelta republicana fallida contra el rey Luis Felipe I, motivada por la pobreza, la cólera y la muerte del general Lamarque quien era un simpatizante del pueblo. Esta revuelta fracasó y fue brutalmente reprimida."

Así, son miserables, porque son mendigos y desgraciados, se pelean por las migajas con otros pobres olvidando sus principios, y, finalmente, pierden. El sistema es más fuerte.

Pero, aún así, hay luz en la oscuridad. Dos personajes me han conquistado, y en vez de miserables, me parecen admirables. 

Uno es el Obispo Myriel, quien acoge al protagonista Jean Valjean tras salir de la cárcel cuando todos le despreciaban. En su desesperación, Valjean roba al obispo y cuando los gendarmes le atrapan, Myriel dice que él le ha regalado los objetos de los que se le acusa el robo y, además, le obsequia con un candelabro para que tenga más ayuda. Así lo perdona y gracias a él Jean Valjean puede llegar a ser alcalde a través de medios honestos. 

La otra es Éponine Thénardier, quien está enamorada de Marius Gavroche y mantiene un noviazgo con él. Dando un paseo, la pareja se topa con Cosette y Marius queda prendido de ella. Marius no se corta en mostrar sus sentimientos y pide a Éponine que busque la casa de Cosette, ya que ambas han convivido siendo niñas, para que él pueda acudir a su encuentro. Éponine lleva a Marius hasta la casa de Cosette y ve con sus propios ojos como los amantes se besan. Ella acepta la derrota y lleva una carta de Marius a Cosette, que recoje su padre adoptivo, Jean Valjean. Mientras Cosette está refugiada, Éponine participa en la revuelta, es parte de la Rebelión y es alcanzada por una bala dando su vida por la causa. 

Es impresionante la puesta en escena de las barricadas y, sobre todo, resulta sobrecogedora la muerte de otro ser admirable, el niño que canta y se coloca en primera fila para defender la Rebelión.

domingo, 11 de enero de 2026

Aprendiendo a catar en Chinchón

Una visita obligada de todo madrileño en fin de semana es Chinchón, protagonista de joyas cinematográficas como La vuelta al mundo en 80 días y reconocido como uno de los pueblos más bonitos de España, también alberga la bodega más antigua de la Comunidad de Madrid. 

Fundada en 1870, 5 generaciones han regentado la Bodega del Nero. En nuestra visita, el tataranieto del fundador nos explicó que las variedades de uvas de las que constan las 40 hectáreas que tiene la bodega en el término municipal de Chinchón son Tempranillo, Tinto Fino, Graciano, Petit Verdot y Airén.

Una vez cultivado de manera manual y vendimiado en el mes de septiembre, meten el vino tinto en tinajas, el blanco en tanques de acero inoxidable y los destinados a garrafas en depósitos de cemento. La ventaja de las tinajas es que la cerámica es un material que favorece el intercambio de oxígeno a través de los poros del barro, lo que facilita que el vino sea más franco y muestre todos sus aromas. La tinaja, además, actúa como aislante térmico, permitiendo retrasar la fermentación y que todo se haga más despacio, favoreciendo la presencia de la fruta.

Sin embargo, los inconvenientes que tiene es que la refrigeración, y el movimiento del vino se tienen que hacer de manera manual mientras que los tanques de acero inoxidable lo hacen de forma automática. Lo más tedioso es la limpieza, pues una persona delgada, ya que a más peso más riesgo de quebrar la cerámica, debe quitar la suciedad a mano, pasando calor y con una mascarilla ya que el vino deja el gas tóxico del tufo en la tinaja. Antiguamente, cuando no eran obligatorios los equipos de seguridad, los trabajadores se peleaban por limpiar las tinajas ya que obtenían dinero extra y acababan ebrios sin beber.  

El vino se envejece en barricas. Aprendimos las denominaciones de los vinos según el tiempo en el que se envejezcan en el barril y la botella. Si el vino se saca de la tinaja y va directo a la botella es un vino joven. Si se saca de la tinaja, se mete en el barril entre 3 y 9 meses y va a la botella para ser consumido es un vino roble. Los vinos crianza se envejecen durante un mínimo de 18 meses, por lo menos 6 meses en barrica y el resto en la botella. Los vinos reserva deben estar un mínimo de un año en la barrica y otro año, dos para los tintos, envejeciendo en la botella. Y finalmente, los vinos gran reserva deben estar envejeciendo por lo menos 5 años los tintos y 4 los blancos estando más de un año envejeciendo en la barrica y después en la botella. 

Finalmente, llegó la parte más divertida de la visita, la cata. Probamos un blanco joven y un tinto roble. Aprendimos a hacer notas de cata. Primero comprobamos el color del vino blanco. Debíamos colocar el dedo frente a la copa, si lo distinguíamos perfectamente se trataba de un vino de capa baja, si solo lo intuíamos de capa media y si no lo veíamos, de capa alta. Como, en el caso del blanco, se distinguía perfectamente estábamos ante un vino de capa baja. Lo siguiente era distinguir el aroma el vino, como olía a fruta, concretamente a manzana, estábamos ante un vino afrutado.  Nos enjuagamos la boca con el vino para notar todos sus sabores, era tan ácido que se sentía un dolor en los laterales de nuestra lengua por lo que se trataba de un vino fresco y como el sabor permanecía en la boca, era un vino largo. El último paso era distinguir el cuerpo del vino, para ello hay que girarlo en la copa. Se forman unas gotas en las paredes del cristal y según lo que tarden en caer será un vino de mucho cuerpo si tardan mucho, o de poco cuerpo si son más rápidas. Así nuestra nota de cata fue: "vino blanco joven, capa baja, afrutado, fresco, largo y de poco cuerpo".

Con el vino tinto solo pudimos intuir nuestro dedo, su aroma recordaba a la madera, su sabor era menos ácido que el del blanco, este vino permanecía aún más tiempo en boca que el blanco y las gotas tardaban mucho en caer por lo que la nota de cata fue: "vino tinto roble, capa media, ahumado, poco fresco, persistente y de mucho cuerpo".

Para el maridaje de los vinos, nos sirvieron pan y queso untado de Chinchón con romero. Debíamos beber del vino, después comer el pan junto con el queso y comprobar si el sabor del vino quedaba en la boca o lo camuflaba el queso. Mientras que el queso eclipsaba el sabor del vino blanco, el vino tinto permanecía por lo que el vino tinto roble maridaba mejor con el queso que el vino blanco joven. 

Esta experiencia puede ser disfrutada por toda la familia ya que a los niños se les da refrescos y pueden probar el queso de Chinchón. También es maravilloso poder disfrutar del paseo en el trenecito turístico que viene incluido en la entrada premium de la visita a la bodega. 

jueves, 11 de diciembre de 2025

Warhol y Pollock o Picasso y Klee

Ahora mismo, la exposición estrella de Thyssen es Warhol, Pollock y otros espacios americanos disponible hasta el 25 de enero.



En esta comparativa de los dos artistas americanos se destacan varios puntos en común como las repeticiones de patrones o las novedosas técnicas pictóricas a las que recurren y que no habían sido utilizadas anteriormente. Siendo el mayor punto en común el hecho de que sus obras son un buen fondo. Cualquier visitante del público se puede hacer una foto delante de sus obras quedando bien tanto el modelo como el escenario, el espacio. 





Sin embargo, aunque no sea la joya actual del Thyssen, una comparativa más centrada en el significado de la manera de representar la realidad es la de Picasso y Klee. Cada sala refleja cómo ambos artistas daban un nuevo sentido al retrato, los paisajes, el bodegón o los desnudos.

Picasso y Klee, cada uno a su modo, contribuyen a un cuestionamiento de la norma a través del retrato. A través de la caricatura y la enmascaramiento dan un toque mágico, amargo o irónico a las personas retratadas.


En cuanto a los paisajes ambos artistas buscan desentrañar la estructura interna y el funcionamiento de la naturaleza.



Con los objetos, también ambos artistas buscan comprender su esencia a través de la realización de bodegones. 



Por último, el desnudo es representado por ambos artistas como expresión de la celebración. Recurren también a la figura del arlequín.




Este tesoro escondido en el Thyssen se puede contemplar hasta el 1 de febrero de 2026.