domingo, 13 de diciembre de 2020

Minimalismo y Navidad

Si buscas en YouTube "armario cápsula", vas a obtener muchísimos resultados. Un montón de youtubers te hablarán de las ventajas de tener poca ropa en el armario que combine muy bien entre sí. Pero la cosa no se queda ahí, también habrá muchos que te digan que cuantas menos cosas tengas en casa mejor, que no necesitas cosméticos, ni un excesivo número de cuentas de correos electrónicos o tarjetas bancarias.

Y ya luego están los que hacen del minimalismo su filosofía de vida. Gente que ha conseguido adelgazar gracias a esta manera de pensar, personas que duermen en el suelo en lugar de una cama para no complicarse la vida o que se hacen rastas para no tener que gastar demasiado en champú. 

Aunque, tal y como lo estoy contando, esto parece una cultura de la tacañería, en realidad no es así. Los minimalistas tienen la filosofía de gastar más dinero en menos cosas de más calidad. Además, piensan que es muy importante meditar, centrarse en uno mismo y apartar la tecnología de vez en cuando. También tienen muy presente el cuidado del medioambiente  y de lo importante que es simplificar la vida y no el consumir por consumir que está tan de moda en nuestros días. Es la filosofía que va a contracorriente del estilo de vida actual. Lo único que se podría decir que sí que tiene en común con el capitalismo de consumo imperante es el hecho de creer que hay que pensar en uno mismo y en el bienestar propio como prioridad.

Más que el capitalismo de consumo, lo que parece la antítesis del minimalismo es la Navidad. Decoraciones, figuritas, belenes, regalos, consumo y pensar en la familia y en los amigos. Para ellos es la fiesta del consumismo, el estrés y los regalos por compromiso. ¿Son los nuevos Grinch?

En realidad no.  Los minimalistas piensan que si de verdad sientes ilusión y le encuentras un sentido a la Navidad, puedes hacer regalos invirtiendo tiempo en las personas a quien quieres. Regalando experiencias, haciéndoles un favor u ofreciendo cosas que de verdad necesiten. Según ellos, tampoco hay que hacer visitas por obligación ni exagerar demasiado con las raciones de comida.


lunes, 9 de noviembre de 2020

La hipérbole de Borat

 El 22 de octubre de 2020 se estrenó en  Amazon Prime la secuela de Borat: lecciones culturales de Estados Unidos para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán. Esta segunda película Borat, siguiente película documental, tal y como sucedía en la primera, muestra a un Sacha Baron Cohen escaso de ropa en situaciones surrealistas.

Sin embargo, aunque esta película sea un falso documental tiene mucho de real. Es cierto que es impensable que en un pueblo de Kazajistán las niñas vivan en jaulas para animales hasta el día en que se casen, pero no es raro que en Estados Unidos haya abusos de menores o comportamientos obscenos hacia las mujeres. Y es que la hipérbole que muestra Borat en su pueblo kazajo natal contrasta con la hipocresía del mundo occidental. 

Ya en la primera película se mostraban hipócritas unos expertos en buenos modales al regañarle a Borat por no utilizar el inodoro para hacer sus necesidades, pero no aceptar que una prostituta disfrutara con ellos de la cena además de tratarla con desprecio. En esta segunda película, que trata temas controvertidos y tan actuales como la pandemia del Covid-19 o los abusos sexuales de Jeffrey Epstein, se muestran muy en contra de que Borat regale a su hija mientras se disfraza de Trump, pero el mismísimo abogado del expresidente de Estados Unidos se recuesta en una cama y parece que tiene las manos dentro de sus pantalones después de que la hija de Borat le haga una entrevista.

Y lo curioso de estas dos escenas, es que tanto en la primera como en la segunda película, sucedieron de verdad, con personas reales y no actores, sin preparación alguna, solo que Sacha Baron Cohen se coló sin avisar.  Rudy Giuliani denunció este intento de broma hacia su persona: "Esta persona entra gritando y gritando, y pensé que esto debía ser una estafa o una reprimenda, así que lo denuncié a la policía. Luego se escapó. Sólo más tarde me di cuenta de que debía haber sido Sacha Baron Cohen. Pensé en todas las personas a las que engañó anteriormente y me sentí bien conmigo mismo porque no me engañó."

Además del mostrar que la realidad no es tan diferente a la hipérbole de Borat, Sacha Baron Cohen ha conseguido uno de sus objetivos, además del de crear controversia, ya que al final de la película se instaba a los estadounidenses a votar y estos han votado. 

miércoles, 14 de octubre de 2020

Miguel de la Quadra-Salcedo y la ruta Quetzal

Que mejor que celebrar el hecho de que el 12 de Octubre haya sido el Día de la Hispanidad que visitando el Museo de América. Es muy recomendable ver la colección permanente, pero no hay que olvidar las exposiciones temporales y hasta el 1 de noviembre podemos revivir las aventuras de Miguel de la Quadra-Salcedo. 


A de la Queadra-Salcedo el interés por América le venía de familia, su ilustre pariente Juan Francisco de la Bodega y Quadra participó en las expediciones a Costa Noroeste, levantando planos de costas  aún desconocidas para los europeos. Al igual que de la Quadra-Salcedo, Bodega y Quadra también escribía en un cuaderno de campo las curiosidades que aprendía sobre los indígenas.


Sin embargo, de la Quadra-Salcedo no pensó desde un principio en explorar las selvas del Amazonas, pero esa oportunidad le tenía que llegar. Él era muy aficionado al deporte, de niño deseaba imitar  al Discobolo de Mirón, por lo que en sus años  de  estudiante en la Universidad Politécnica de Madrid practicó batió el récord de España  en halterofilia y fue campeón en su categoría de lucha grecorromana.  Finalmente, se decantó por el atletismo  obteniendo grandes méritos, sobre todo, en el lanzamiento de jabalina. Por sus logros, Miguel fue seleccionado para participar en los Juegos Olímpicos de Melbourne (1956) y Roma (1960). No pudo acudir a Melbourne al retirar España su participación, pero fue compensado con una beca en la Universidad de Puerto Rico. Cumplía así el sueño de viajar a América que albergaba desde sus años escolares.


De esta manera, Miguel de la Quadra-Salcedo pudo viajar a América con la misión de dar a conocer a los pueblos de este continente las bondades del deporte. Sin embargo, Miguel de la Quadra-Salcedo acabó por sucumbir a los encantos del Amazona, sus gentes, sus ceremonias, rituales y costumbres prefiriendo documentar lo que allí ocurría.


De este modo, descubrió su verdadera vocación, la de reportero. Se dedicó a documentar lo que ocurría en todo el mundo, sin preocuparse del riesgo de acudir a países en guerra o terrenos inhóspitos. Al final de su vida, quiso transmitir su pasión por las culturas indígenas, la historia y la documentación organizando un viaje para más de 200 jóvenes de 16 años procedentes de diversos lugares de todo el mundo, la ruta Quetzal.

De esta manera, se organizaron 31 expediciones anuales entre los años 1979 y 2016. Los jóvenes candidatos debían presentar un trabajo para ser seleccionados en una aventura que cambiaría sus vidas. De verdad que las cambiaría, porque esta iniciativa tan bonita también era una red de contactos a futuro. No hay que olvidar que el banco BBVA financiaba las expediciones, por lo que muchos de los adolescentes participantes eran hijos de banqueros, o de profesores universitarios que también se implicaban en la ruta, debido a la corrección de los trabajos. Todo se queda en familia, como pasó con de la Quadra-Salcedo y con Bodega y Quadra. Y como pasó con de la Quadra-Salcedo, que prefirió documentar a transmitir las bondades del deporte a los pueblos indígenas, estos niños de 16-17 años solo disfrutan del viaje, y no aportan demasiado a estos pueblos. De la Quadra-Salcedo fue muy generoso al organizar un proyecto que permitiera disfrutar de la cultura, pero podría haber sido más generoso motivando a los jóvenes a aportar a la sociedad, organizando, por ejemplo,  un voluntariado.

martes, 22 de septiembre de 2020

El debate entre meritocracia y herencia presente en la serie 3%

La serie de ciencia ficción 3% es uno de los primeros proyectos producidos por Netflix en Brasil,  y aunque no esté en las tendencias de "los más vistos" en la plataforma ni tenga demasiadas críticas, es una producción digna de reconocimiento. No solo porque la estética de la serie es maravillosa, los personajes impresionantes y la banda sonora espectacular sino por la profundidad del argumento y por el debate que hay detrás. 

El argumento se desarrolla en un futuro distópico caracterizado por la existencia de un mundo dividido entre la riqueza y la pobreza. Así, el 97% de la población vive en El Continente, donde no hay apenas para comer mientras que el 3% restante vive en Mar Alto, un lugar paradisiaco en donde sobra la comida y las comodidades. A través de un durísimo proceso de selección que se celebra cada año, los jóvenes de 20 años tienen la oportunidad de pasar al Mar Alto. 

Así, se describe una sociedad  aparentemente ideal y justa en la que solo los que lo merecen serán los que gozarán del progreso y contribuirán a que Mar Alto mejore más cada año.  Como los recursos son escasos, solo unos pocos pueden gozar de una vida digna. Los descendientes de estos elegidos también tendrán que pasar por este proceso ya que en este mundo no hay nada más injusto que la herencia,  ya que les parece repugnante que alguien tenga más derechos simplemente por ser hijo de otra persona. 

¿Pero realmente El Proceso es justo? Muchas de las pruebas son juegos de azar, velocidad, deducción o habilidad, en los que se eliminan a aspirantes muy válidos pero que, simplemente, están nerviosos. Además de que muchas de estas pruebas dependen de la suerte, algo que defienden como lo más justo porque "si lanzas una moneda al aire son las mismas probabilidades las de obtener cara que las de conseguir cruz". 

Lo que es realmente injusto es que en lugar de intentar repartir los recursos o hacerlos aumentar de alguna manera, se decida que algunas personas no pueden gozar de ellos porque son inválidos. Aún así, solo hay una cosa que hace que el sistema de tambaleé, y es eso a lo que se oponen rotundamente, la herencia. En El Continente hay familias que son conocidas porque siempre pasan El Proceso. Bueno, o casi siempre. El problema es que las veces que no ocurre, las familias se frustran por estar separadas y cuestionan la efectividad de este sistema. 

Y es que quizá te preocupes más por repartir los recursos si tu hijo está al otro lado. De este modo, gracias a esta serie podemos comprender que ni la meritocracia es tan justa ni la herencia tan injusta. 

domingo, 16 de agosto de 2020

Un jardín dentro de otro jardín

Una de las primeras exposiciones a las que merece la pena acercarse en esta nueva normalidad es a la de Petrit Halilaj en el Palacio de Cristal del Retiro en Madrid. Se puede visitar desde el 16 de julio de 2020 hasta el 28 de febrero de 2021.

El lugar en el que se expone esta muestra no puede ser más adecuado. Estamos en un jardín dentro de otro jardín. El visitante se siente como un pequeño animal mientras pasea entre las flores gigantescas. Un cuervo lo mira. 


La elección de este espacio no ha sido arbitraria. A partir del lugar, Petrit Halilaj hizo su obra."Este es un lugar increíble, pero bastante difícil para trabajar. Me gustan mucho los lugares altos y poder jugar con los equilibrios entre el espacio y la obra”, declara el propio artista. “Yo veo el Palacio de Cristal como una plaza abierta donde la gente está invitada a transitar libremente. Me gusta concebir mis exposiciones como espacios públicos”. De este modo, para crear este ambiente de tránsito se han abierto varias ventanas del Palacio e instalado estructuras y comederos que atraigan a las aves y demás insectos que habitan el Parque del Retiro.

Halilaj ha puesto un largo nombre al conjunto de sus obras: A un cuervo y los huracanes que, desde lugares desconocidos, traen de vuelta olores de humanos enamorados. Es cómico que se hable de olores en un lugar en el que los visitantes deben portar mascarilla, pero no nos quedemos con eso ya que este título tiene mucha relación con la biografía del artista.

Petrit Halilaj nació en la República del Kosovo en 1986. Esta como otras de sus obras apelan a la paz y a  la libertad que ansiaba en su infancia debido a su condición refugiado. El cuervo blanco simboliza la diversidad y la resistencia a cambiar para ser aceptado que Halilaj tiene tan presentes debido a la presión de amigos y familiares, así como de la sociedad kosovar, por su homosexualidad. Y es que este artista tiene una relación con el español Álvaro Urbano, con quien ha colaborado en esta exposición.


martes, 21 de julio de 2020

Temas recurrentes en las novelas gráficas para chicas

Me declaro fan incondicional de este tipo de cómics. Muestran cómo es la sociedad actual de forma atractiva y graciosa. Emanuelle Martínez, las hermanas Córcoles o  Ana Ocina llenan las librerías con sus dibujos y anécdotas autobiográficas.

Las protagonistas de sus novelas son chicas de una edad comprendida entre los 20 y los 30 años, amantes del consumo, los viajes y oprimidas por los cánones de belleza. Cuando están solteras muestran sus peripecias conociendo a chicos que no buscan nada serio, mientras están en pareja son las que se encargan de organizar su propia vida y la de su novio; da la casualidad de que todas son hetrosexuales, sufren intentando compaginar el orden en la casa y en el trabajo además de que les agobia la idea de tener hijos.

Retratan una sociedad superficial. Quizá por vender, nunca se meten en temas políticos, artísticos,  religiosos o filosóficos. Todo es belleza, moda y consumo. Pero hay un factor que las hace más interesantes. Sí que buscan ordenar y clasificar para conseguir que su pequeño mundo sea más fácil de entender. Moderna de Pueblo ha hecho una lista con los tipos de capullos, Las Rayadas un top 5 de las mejores técnicas de masturbación femenina y Ana Ocina explica las diferencias entre ligar a los 20 y a los 30. Cuando toca hablar de sexo, entra la profundidad, quizá porque uno de los mayores logros del siglo XXI sea la liberación sexual de las mujeres.

La francesa Emanuelle Martínez no se ha esforzado en elaborar clasificaciones como estas en su última novela, Ajo y Agua, pero sí que ha hecho un avance dibujando viñetas que tienen que ver con la preocupación de la salud de nuestro planeta. Otro tema que está muy de moda y que en nuestra sociedad consumista se soluciona comprando cosas que se han elaborado de la forma menos perjudicial para el medio ambiente.


domingo, 28 de junio de 2020

¿Castigo o rehabilitación?

¿Las cárceles están para castigar o para rehabilitar?

Lo cierto, es que muchas veces se critican las cárceles por lo "blandas" que son, a violadores, asesinos y ladrones les dan comida, agua y cama gratis mientras que gente honrada está en la calle.

Sin embargo, no deberíamos fijarnos en las comodidades que los presos tienen sino en los programas que existen para su rehabilitación. Muchos de ellos están basados en la cultura. Se anima a los presos a que dibujen, canten, hagan teatro o fotografía. Y es que la cultura es rehabilitadora.  Un ejemplo, es la cárcel de  Cebú CPDRC en Filipinas. En esta cárcel, nada confortable, pues los internos duermen en hamacas hacinados unos con otros y con escasa limpieza, se introdujo un programa de rehabilitación que consistía en bailar.

Las coreografías se viralizaron en Internet y Netflix sacó el documental "Happy Jail" para contar cómo beneficiaba este programa a los presos, se olvidaban de sus problemas, las dificultades en sus vidas o la adicción a las drogas, y de paso, tocaron el tema de la corrupción en la gestión de la prisión. El programa no se ha seguido manteniendo como castigo para los presos debido a la introducción de drogas en el centro y el uso de teléfonos móviles. Pero estas prácticas ilegales ¿se daban por el baile o por la incompetencia del alcaide, el gobernador de la cárcel y el asesor ? Es injusto que los presos tengan que pagar así y dejar de participar en un programa que les está ayudando.

La cárcel del condado de Clark en Indiana, Estados Unidos,  en la que se filmó el programa "60 días dentro", mucho menos permisiva, no tenía ni un solo programa de rehabilitación, por lo que muchos de los presos reincidían, el castigo no había servido para nada. Estaban en la cárcel, aburridos, sin aprovechar el tiempo y haciendo el vago. En este programa, participantes inocentes se metían en esta cárcel para vivir la experiencia de los presos durante 60 días. Todos estos participantes se quejaban de que no había un solo programa de rehabilitación y los presos no hacían ninguna actividad productiva.

domingo, 24 de mayo de 2020

Unorthodox: choque de culturas

Desde que se estrenó el 26 de marzo de 2020, esta miniserie germano-estaunidense lanzada por Netflix no ha parado de causar sensación. Cuenta la historia de Esty, una joven judía jasídica que vive en un barrio de Brooklyn y a la que obligan a casarse con un chico al que apenas conoce. Las estrictas normas de la comunidad, la presión familiar por quedarse embarazada y las continuas prohibiciones la impulsan a escapar a Berlín. Allí, conocerá a un grupo de chicos con los que podrá compartir su talento musical, sin embargo, su familia judía se empeñará en buscarla y traerla de  vuelta a Williamsburg.

La serie está inspirada en la novela homónima de Deborah Fieldman. La autora colaboró con la directora del proyecto, y aunque existen muchas diferencias con respecto a la autobiografía de Fieldman, Unorthodox consigue plasmar esas sensaciones de presión y falta de libertad tan presentes en el libro.

Tanto en el libro como en la miniserie, la protagonista encuentra una vía de escape una actividad creativa. Mientras que Esty se refugia en la música, Deborah lo hace escribiendo. Llama la atención que una cultura quiera reprimir actividades, que lejos de perjudicarla la enriquecerían. Si los judíos jasídicos en lugar de prohibir a las mujeres cantar, tocar el piano o escribir, les dejaran hacerlo, la gente no les conocería por la opresión de su cultura sino por el mérito de famosas pianistas, cantantes o escritoras de gran talento.

Podrían comunicar su historia, sus canciones o su forma de vida a gente que no les conociera a través de estas expresiones artísticas. Compartirían sus fiestas, su gastronomía o su forma de vestir haciendo del planeta un lugar más cultural y tolerante, pero parece que prefieren vivir escondidos, sin compartir nada de su mundo.

martes, 14 de abril de 2020

Echar una mano

Seguir confinados no es fácil, pero es necesario que cada uno ponga su granito de arena. Lo estamos haciendo muy bien. La película Contagio estrenada en 2011 y dirigida por  Steven Soderbergh, muestra como una pandemia merma la población y no se comportan tan bien como nosotros.

La situación en el largometraje es dramáticamente peor a la que vivimos ahora, el virus es mucho más dañino y mortal, se contagia más rápido y, lo que de verdad marca la diferencia, la sociedad entra en pánico y hay un sentimiento de egoísmo imperante en el filme. Ciudades destrozadas, sucias, comercios saqueados, robos, caos. Los sanitarios en huelga, el presidente escondido, nadie coopera. Lo único que les salva es la ciencia.

Quizá esté resultando más difícil encontrar la vacuna del COVID-19 que la del virus de Contagio, pero la situación está siendo menos dramática ya que todos estamos poniendo de nuestra parte. Los profesionales de la salud estando en primera línea de batalla, los cajeros en los supermercados, los agricultores y ganaderos en las granjas, los encargados de recoger la basura manteniendo las ciudades limpias, aunque parezca que la economía se ralentiza, nuestro país sigue en marcha.

Por supuesto que las industrias culturales también están al pie del cañón. La empresa Exit Room Escape ha creado un escaperoom virtual totalmente gratuito. Quien lo desee podrá resolver una serie de enigmas desde casa para conseguir una suculenta recompensa que valdrá millones en futuro. Además, la temática del escaperoom está estrictamente relacionado con lo que vivimos en la actualidad.

No hay excusas. #Quédateencasa.

domingo, 22 de marzo de 2020

El poder de lo cuqui

Estamos viviendo tiempos difíciles.  El coronavirus está en nuestro país. A fecha de 22 de marzo, 28.572  contagios y 1.753 muertes en España. Hay personas que dicen que no se vivía una  situación tan dura desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, algunos tenemos la suerte de no tener que ir a trabajar y poder quedarnos en casa. Para disuadir a las personas de salir de sus hogares, a menos que sea totalmente necesario, las industrias culturales lo están dando todo. Conciertos en streaming, visitas guiadas virtuales,  revistas y libros en la red,  películas gratis y series ilimitadas.  Pero, por si fuera poco, en las redes sociales algunos usuarios se esfuerzan por entretener a sus amigos y demás seguidores a través de challenges. De estos retos, me ha llamado particularmente la atención uno en el que se insta a los usuarios de Instagram a subir una foto de su niñez. Y es que los niños cada vez están más presentes en esta red social.

Instagram está lleno de madres que suben fotos de sus pequeños, pero también está colmado de objetos adorables, dibujitos y animalitos. La tesis de Simon May en su libro "El poder de lo cuqui" es que estas manifestaciones edulcoradas no están solo presentes en Internet sino en la mayoría de los aspectos de nuestra vida.

Niños, jóvenes y adultos de todas las edades no pueden evitar sonreír cuando ven un cachorrito de ojos grandes. En Alemania tuvo más impacto el nacimiento de una zarigüella  vizca en el zoo de Leipzig que la Primavera Árabe y los vídeos de gatitos son los que más likes tienen en You Tube.

¿A  qué se debe toda esta idolatría?

Según Simon May, tras la Segunda Guerra Mundial las personas necesitaban olvidar el dolor del pasado a través de elementos que les inspirasen bondad, ternura e inocencia. Esto desembocó en un afán por idealizar la infancia hasta el punto de observar esta como la etapa  de la vida más importante del ser humano y la que determina su futuro. Se volvió más importante el amor a los hijos que a la pareja y satisfacer sus deseos como el deber de todo padre. Las industrias culturales, de publicidad y de todo tipo de productos utilizaban como logos todo aquello que inspirase  ese afán de protección. Se humanizaban los objetos y los animales para que estos pareciesen más cuquis. Sin embargo, en ese afán de adoración hay un punto sádico. Nos parece más adorable aquello que vemos más indefenso. Y es que cuando está  más lindo Winnie de Pooh  es en el momento en el que sufre por conseguir la miel. Esto se produce porque deseamos que esas cosas que adoramos nos necesiten y sean más dependientes de nosotros.

¿O somos nosotros los que las necesitamos? Hay algo tenebroso en lo cuqui. Hello Kitty no tiene boca ni dedos y nos parece monísima. Nos fascina. Y esto es porque como dice May "lo cuqui  oscila caprichosamente entre conocimiento y desconocimiento, lo hogareño y lo enajenado, lo luminoso y lo oscuro, el placer y el dolor, lo inofensivo y la amenaza, la armonía y la disonancia, lo que tiene forma y lo deformado, la inocencia y la sabiduría, la necesidad y la autosuficiencia, la vulnerabilidad y la resiliencia, e incluso lo humano y lo inhumano sin tomar nunca una posición clara. Sin ni siquiera buscar una resolución de esas tensiones".

jueves, 27 de febrero de 2020

Los 25 años del Teatro de la Abadía

A partir del 23 de febrero, el Teatro de la Abadía, situado en la calle Fernández de los Ríos de Madrid,  ofrece una actuación gratuita, de unos 50 minutos,  hasta completar aforo para conmemorar sus 25 años. 

La obra está a cargo del grupo "espectadores en acción", personas aficionadas al teatro, que han participado en representaciones de la Abadía y quieren compartir su formación y experiencias. El objetivo de este grupo es "celebrar el poder de la mitificación que tiene el teatro y la capacidad de imprimir un recuerdo intensificado o multiplicado por el poder de la experiencia compartida".

El espectáculo pretende hacer entender al espectador que el teatro va cambiando según pasa el tiempo y no hay que molestarse por ello. La obra no tiene un guion estructurado sino que muestra las anécdotas, testimonios y experiencias que se han dado durante los 25 años de la historia del teatro a través de música, entrevistas no estructuradas, baile y comedia. 

Buscan aprovechar todos los elementos del teatro jugando con la música, los sonidos, las imágenes, el decorado, las luces, las cámaras y hasta el espectador que también participa en la obra con sus reacciones. De hecho, en un momento de la representación, los espectadores deben abrazarse. 

También se hace alusión a otras obras de teatro, actores, actrices y cómo estos quieren compartir sus éxitos con familiares y amigos. 

La obra empieza y termina de la misma manera. Los actores bailan en la fiesta de los 25 años del Teatro de la Abadía. Y es que en 25 años que tiene este teatro, las representaciones han cambiado mucho y se han conectado con la actualidad imperante en cada momento. Si en sólo 25 años el teatro puede cambiar tantísimo, no imaginemos lo que ha evolucionado desde las primeras representaciones de autor conocido en el siglo XV. 

domingo, 26 de enero de 2020

Unos premios Goya muy españoles

Se podrían destacar muchas cosas de los Goya. Podría decirse que el color blanco fue el más repetido en la alfombra roja o que a Pedro Almodóvar se le escapó que Penelope Cruz entregaría el Óscar a mejor película de habla no inglesa.

Podría resaltarse que el Goya a mejor actriz revelación se lo llevó Benedicta Sánchez de 84 años que lo recibió sonándose y guardándose el pañuelo en la manga. Pero fue Julieta Serrano la actriz de mayor edad que ha recibido un Goya a los 86 años.

Muchos pondrán el foco en que Dolor y Gloria fue la gran ganadora de la noche con 7 premios, entre los que destacan mejor película, mejor dirección, mejor actor protagonista y mejor guion original. Dirán que Almodóvar se mostró muy emocionado al escuchar las palabras de agradecimiento de Antonio Banderas.

Algunos destacarán que el galardón a mejor actriz protagonista se lo llevó Blanca Cuesta el día después de su cumpleaños y se reirán cuando recuerden que mientras anunciaban el nombre de la ganadora alguien del público gritó: "¡Estefanía!".

Y otros opinarán sobre cómo Andreu Buenafuente y Silvia Abril amenizaron la gala con sus continuos cambios de vestuario, canciones, bailes y bromas de las que ni el mismísimo Presidente del Gobierno se libró.

Sin embargo, si yo tuviera que remarcar algo de la edición de los Premios Goya de este año ha sido el fuerte sentimiento de pertenencia a España presente durante toda la gala. La entrega de premios ha comenzado con un espectáculo musical que resumía la historia del cine español. Algunas de las frases que se oían en este número fueron: "El cine nos aúna, el cine nos hermana pero los americanos parten la pana. Americanos llegan a España gordos y sanos" o "Silvia, anímate tú que en animación somos potencia mundial".  Muchos recordaron que España es un país que acoge a los inmigrantes y que no debemos olvidar a los refugiados. Otros dijeron que España es un país de países. Y si hay algo que es muy español es darle el Goya de Honor a Marisol. Tras los temas de la artista que cantaron Amaia Romero y Celia Flores, las hijas de Pepa Flores recogieron el galardón. María Esteve dijo unas palabras en las que se refleja el gran trabajo que hizo su madre por el cine de este país: "No te lo crees, pero has hecho felices a muchas personas en tu carrera. Hoy solo queremos decirte que en ese lugar en calma que tanto te ha costado, disfrútalo".