miércoles, 28 de noviembre de 2018

El adictivo remake español de la serie noruega Skam


Cuando me topé con Skam en Movistar+,  pensé que era una serie con el mismo formato que las demás. La trama me gustó, una adolescente que  está enfadada con su mejor amiga hace nuevas amigas. No es una serie tan compleja y oscura como la de Hannah Baker y cuenta  problemas más cotidianos. Es muy fácil identificarse con cada una de las protagonistas. Además, la serie transmite mensajes feministas y ensalza un gran valor, la amistad.
Además del argumento, un puntazo que tiene la serie es el formato. La estructura de los capítulos está compuesta por escenas y cada escena lleva por título un día de la semana y una hora. Si entras en la web de Skam España puedes ver estas escenas durante el día y la hora que son emitidas en la serie y no es necesario esperar al domingo para ver el capítulo entero. Por si eso fuera poco, en la web hay contenidos adicionales como conversaciones de whatsapp, vídeos, fotos y hasta los perfiles de Instagram de cada uno de los personajes. Cosa que crea mucha adicción y provoca que el usuario refresque varias al día la web en búsqueda de novedades. Esto es un  claro ejemplo de transmedialidad bien hecha.

Hay aspectos en los que Skam debería  mejorar, algunas interpretaciones de las actrices dejan mucho que desear y los capítulos son excesivamente cortos. Duran alrededor de 20 minutos y cada escena o clip que cuelgan en la web tiene un tiempo de 3 ó 4 minutos. Además, cada capítulo es, tan sólo, una suma de todos los clips colgados en la web. Los  capítulos deberían tener escenas adicionales para diferenciar su contenido del de la web y ,de paso, que la audiencia consuma Movistar+.
La primera temporada de Skam terminó el domingo con un bonito final en el que Eva, la protagonista, celebra su cumpleaños con su nuevas amigas. Sólo queda esperar a la segunda temporada en la que otra chica del grupo será la protagonista.




Foto en el Instagram de la protagonista