lunes, 27 de mayo de 2024

Los milagros poco conocidos de San Isidro

El pasado 15 de mayo se celebró la fiesta de San Isidro en Madrid. 

Además de disfrutar de la Pradera de San Isidro, es de obligado cumplimiento, al menos para una vez en la vida, visitar la Colegiata de San Isidro en la Latina; la Ermita que se encuentra al lado de la pradera, en Marqués de Vadillo, y el Museo del Santo situado bien cerca de la Colegiata. 

Cada punto de interés tiene algo especial. En la Colegiata se encuentra el cuerpo incorrupto del santo,  a pesar de que el labrador murió en 1172 no se ha descompuesto. El año pasado fue el 400 aniversario de su canonización, aunque es más impresionante saber que han pasado más de 850 años desde su muerte. Al lado de la Ermita se encuentra la finca que labraba San Isidro para su señor Iván de Vargas. Los fieles acuden cada 15 de mayo a beber el agua del pozo por ser santa. Sin embargo, también acuden a beber el agua del pozo situado en el Museo de San Isidro.

¿Por qué hay dos pozos?

Porque como se muestra en los cuadros del museo, San Isidro ha obrado varios milagros, y es curioso el hecho de que en muchos de ellos el agua es protagonista.


El más conocido es el de los bueyes. Mientras San Isidro rezaba, los ángeles labraban las tierras del Marqués de Vargas llevando a las bestias. También es conocido el del hijo de San isidro y Santa María de la Cabeza. El pequeño se cayó en el pozo que actualmente se encuentra en el Museo San Isidro y, tras pedírselo a Dios, el agua subió hasta la boca del pozo y el niño se encontraba vivo flotando, jugando y chapoteando. El pozo que se encuentra en la finca de Iván de Vargas es el testimonio del milagro en el que San Isidro hizo brotar el agua ya que su amo se encontraba sediento. El milagro menos conocido es el de "los celos de San Isidro". Resulta que Santa María de la Cabeza solía salir por las noches, San Isidro quedaba preocupado y decidió seguirla pues pensaba que ella tenía una aventura. Cuál fue su sorpresa cuando la encontró flotando en el agua del río Manzanares sobre su manto.

Hay que decir que los milagros que obró San isidro fueron muchos más y salieron a la luz, sobre  todo como estrategia de la Iglesia Católica contra el Protestantismo ya que los luteranos negaban la existencia de los santos. Quizá no todos los milagros que se cuentan del santo sucedieron, pero lo que sí es cierto es que su cuerpo incorrupto se sigue conservando.