martes, 22 de septiembre de 2020

El debate entre meritocracia y herencia presente en la serie 3%

La serie de ciencia ficción 3% es uno de los primeros proyectos producidos por Netflix en Brasil,  y aunque no esté en las tendencias de "los más vistos" en la plataforma ni tenga demasiadas críticas, es una producción digna de reconocimiento. No solo porque la estética de la serie es maravillosa, los personajes impresionantes y la banda sonora espectacular sino por la profundidad del argumento y por el debate que hay detrás. 

El argumento se desarrolla en un futuro distópico caracterizado por la existencia de un mundo dividido entre la riqueza y la pobreza. Así, el 97% de la población vive en El Continente, donde no hay apenas para comer mientras que el 3% restante vive en Mar Alto, un lugar paradisiaco en donde sobra la comida y las comodidades. A través de un durísimo proceso de selección que se celebra cada año, los jóvenes de 20 años tienen la oportunidad de pasar al Mar Alto. 

Así, se describe una sociedad  aparentemente ideal y justa en la que solo los que lo merecen serán los que gozarán del progreso y contribuirán a que Mar Alto mejore más cada año.  Como los recursos son escasos, solo unos pocos pueden gozar de una vida digna. Los descendientes de estos elegidos también tendrán que pasar por este proceso ya que en este mundo no hay nada más injusto que la herencia,  ya que les parece repugnante que alguien tenga más derechos simplemente por ser hijo de otra persona. 

¿Pero realmente El Proceso es justo? Muchas de las pruebas son juegos de azar, velocidad, deducción o habilidad, en los que se eliminan a aspirantes muy válidos pero que, simplemente, están nerviosos. Además de que muchas de estas pruebas dependen de la suerte, algo que defienden como lo más justo porque "si lanzas una moneda al aire son las mismas probabilidades las de obtener cara que las de conseguir cruz". 

Lo que es realmente injusto es que en lugar de intentar repartir los recursos o hacerlos aumentar de alguna manera, se decida que algunas personas no pueden gozar de ellos porque son inválidos. Aún así, solo hay una cosa que hace que el sistema de tambaleé, y es eso a lo que se oponen rotundamente, la herencia. En El Continente hay familias que son conocidas porque siempre pasan El Proceso. Bueno, o casi siempre. El problema es que las veces que no ocurre, las familias se frustran por estar separadas y cuestionan la efectividad de este sistema. 

Y es que quizá te preocupes más por repartir los recursos si tu hijo está al otro lado. De este modo, gracias a esta serie podemos comprender que ni la meritocracia es tan justa ni la herencia tan injusta.