El Domingo de Ramos por la tarde sale la Hermandad de los Estudiantes caracterizada por su color blanco. La procesión comienza en la Basílica Pontificia de San Miguel. Entre nazarenos, costaleros, aguadoras y monaguillos salen un total de 500 personas. Se sacan los pasos del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón y el de la Virgen Inmaculada. A lo largo del recorrido se realizan una serie de paradas de entre las cuales destaca la que se realiza en la Plaza de la Villa, un lugar emblemático en la mayoría de las procesiones de Madrid, donde el cardenal de la capital dirige unas peticiones a la imagen de la Santísima Virgen.
El Miércoles Santo a las ocho y cuarto de la tarde sale la Hermandad de los Gitanos. Su Cristo y su Virgen pasan por lugares tan importantes como la Puerta del Sol o la Plaza Mayor. El recorrido empieza en la calle del Carmen y termina en la calle de la Salud.
El Jueves Santo salen Jesús el Pobre y María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad. Estos dos grandes tronos del siglo XVII salen de la pequeña iglesia San Pedro el Viejo. Al ser tan pequeña la puerta de la iglesia los anderos deben sacar a pulso el paso del Cristo y a cuatro patas el de la Virgen. Mientras sacan a Jesús el Pobre se escucha el himno de España que deja de sonar cuando los anderos hacen el giro en la pequeña Plaza del Nuncio. Tras ese momento cualquier persona que lo desee puede cantar una saeta. Cuando sale María Santísima del Dulce Nombre se opera de la misma manera con la diferencia de que el ritmo de la música es más alegre. Uno de los momentos más impresionantes es aquel en el que los pasos atraviesan la calle del Cordón, la más estrecha de Madrid. Los anderos mecen los pasos al son de la música hasta que deciden parar para arreglar las flores y las velas de los mismos. Esto se hace para mostrar la mejor imagen del Cristo y la Virgen el la Plaza de la Villa, donde estaba el antiguo ayuntamiento de Madrid.


En el Jueves Santo también salen los pasos de Jesús del Gran Poder y de Santa María de la Macarena. Estos pasos, que llevan el mismo nombre que los andaluces, recorren las calles más estrechas del Madrid de los Austrias y van precedidos de la Cruz de Guía y los nazarenos. Detrás de ellos va la banda.
El Viernes Santo sale el Cristo de los Alabarderos. Este paso lo lleva la Guardia Real, en andas pero sin sujetarlo; con los brazos cruzados, y sale del Palacio de Oriente. Se encuentra en la Plaza de la Villa con María Santísima de los Siete Dolores.
El Viernes Santo también sale sale la procesión de Jesús Nazareno de Medinaceli. Un paso que pesa una tonelada y media. Hasta este año se transportaba con ruedas de camión, pero mañana lo llevarán 130 costaleros.El Sábado Santo saldrá la Procesión de la Soledad y el Domingo de Resurrección tendrá lugar una tamborrada.
Creyentes y amantes del Arte no se pueden perder la Semana Santa en Madrid. Además de sentir la Pasión y disfrutar de la escultura y costumbres barrocas está presente un precioso sentimiento de ayuda mutua. Bandas de música de toda España acompañan a los pasos madrileños y cada una de las hermandades lleva flores a los pasos de las demás momentos antes de su salida.
