Desde que se estrenó el 26 de marzo de 2020, esta miniserie germano-estaunidense lanzada por Netflix no ha parado de causar sensación. Cuenta la historia de Esty, una joven judía jasídica que vive en un barrio de Brooklyn y a la que obligan a casarse con un chico al que apenas conoce. Las estrictas normas de la comunidad, la presión familiar por quedarse embarazada y las continuas prohibiciones la impulsan a escapar a Berlín. Allí, conocerá a un grupo de chicos con los que podrá compartir su talento musical, sin embargo, su familia judía se empeñará en buscarla y traerla de vuelta a Williamsburg.
La serie está inspirada en la novela homónima de Deborah Fieldman. La autora colaboró con la directora del proyecto, y aunque existen muchas diferencias con respecto a la autobiografía de Fieldman, Unorthodox consigue plasmar esas sensaciones de presión y falta de libertad tan presentes en el libro.
Tanto en el libro como en la miniserie, la protagonista encuentra una vía de escape una actividad creativa. Mientras que Esty se refugia en la música, Deborah lo hace escribiendo. Llama la atención que una cultura quiera reprimir actividades, que lejos de perjudicarla la enriquecerían. Si los judíos jasídicos en lugar de prohibir a las mujeres cantar, tocar el piano o escribir, les dejaran hacerlo, la gente no les conocería por la opresión de su cultura sino por el mérito de famosas pianistas, cantantes o escritoras de gran talento.
Podrían comunicar su historia, sus canciones o su forma de vida a gente que no les conociera a través de estas expresiones artísticas. Compartirían sus fiestas, su gastronomía o su forma de vestir haciendo del planeta un lugar más cultural y tolerante, pero parece que prefieren vivir escondidos, sin compartir nada de su mundo.