miércoles, 8 de febrero de 2023

La importancia de la edad

Los productos culturales de los que voy a hablar hoy no son de tan buena calidad como de los que he hablado otros meses, pero destacan por tener algo en  común: darle importancia a la edad.



El show "Los treinta son los nuevos... ¡Vete a la mierda!" es un monólogo protagonizado por Jorge Santos que habla de la crisis de los 30. Mientras que de los 25 a los 30 estamos obsesionados con encontrar un trabajo estable, independizarnos y tener  una pareja seria, entre los 30 y los 35 rompemos con ello, y empezamos a hacer locuras. Es una edad triste pero importante ya que se dice que las decisiones que tomas en esa crisis son de las que luego te alegras.

Quizá porque aún tengo 27 no he entendido muy bien por qué Jorge Santos dejó a su pareja de varios años a la que quería tanto y de, por las cosas que cuenta y demuestra; hasta llevó una camisa que le había cosido ella para actuar esa noche, sigue enamorado. Quizá fuera por vivir las experiencias sexuales que relató en el monólogo, tanto él como su telonero hicieron bastante hincapié en este tipo de anécdotas.

La novela de Mabel Díaz "Amarte a Escondidas" habla de un chico de 28 años y una mujer de 41 que se enamoran. El chico es el profesor de judo de los hijos de la mujer, divorciada debido a que su exmarido se ha echado una novia más joven. La protagonista de la novela se siente muy culpable por estar con un chico más joven y quiere ocultarlo a toda costa incluso prohibiéndose a sí misma sentir. Le importa demasiado lo que piensen los demás.

Tanto a las mujeres como a los hombres les dan las "crisis de la edad" porque sienten que no han vivido las suficientes experiencias, pero a las mujeres les importa más la opinión de los demás y dan más valor al hecho de asentarse y formar una familia. O al menos es lo que parece tras disfrutar de estos productos culturales.

La vida está planificada para hacer diferentes cosas según la edad: nacer, estudiar, sacarse el carnet de conducir, encontrar pareja, trabajar, independizarse alquilando, trabajar, comprar una casa, casarse, tener hijos, trabajar, envejecer, tener nietos y morir. Hablan del determinismo económico, y ahora se podría hablar del determinismo por la edad. Hasta en los regalos que se les hacen a las personas se nota que según la edad se reciben diferentes tipos de regalos: los juguetes para los niños, la tecnología y la ropa para los adolescentes, electrodomésticos para los recién casados,  cosméticos y colonia para los adultos y a medida que te vas haciendo mayor más joyas y antiarrugas. Y es que no hay nada que de más que hablar que la edad.