La película Project Hail Mary está siendo un exitazo en taquilla. Ryan Gosling da vida a un simpático doctor Grace que es aún más miedoso que el de la novela escrita por Andy Weir. Todos los espectadores nos enamoramos de Rocky, un adorable extraterrestre con aspecto de araña rocosa.
Si bien la novela es más profunda, oscura, científica y muestra a un Grace un poco más valiente y habilidoso que el de la película; tanto el libro como el filme presentan muy bien la evolución del protagonista y el bonito mensaje que señala que cuando tenemos a alguien que nos importa, lo arriesgamos todo.
Grace tenía miedo a morir y no quiera arriesgar su vida por salvar a la humanidad, a pesar de que no tenía nada ni nadie que lo atase a la Tierra, pero cuando conoce a su mejor amigo Rocky se deshace de ese miedo y está dispuesto a perder su vida por salvarlo a él. Es una historia en la que se reivindica el amor como el motor de la salvación y la colaboración como solución de los peores problemas.
La película tiene algunas diferencias con respecto a la novela, se inventan al personaje de Carl para ofrecer un recurso cómico para las escenas en las que el doctor Grace investiga sobre los astrófagos que son los microorganismos que están consumiendo la energía del sol, es más family friendly omitiendo algunos detalles incómodos que aparecen en el libro como las formas de morir que eligió la tripulación a bordo de la nave Hail Mary, aparece la estricta líder del proyecto cantando una canción de Harry Styles y también se añade en la nave espacial la sala de la salud mental, con proyecciones de paisajes y eventos de la Tierra para hacer más llevadero el viaje del Doctor Grace.
Aún así, la película es muy fiel al libro y merece la pena verla, siempre después de haberlo leído ya que se disfruta y entiende mucho mejor, además de enamorarnos aún más de Rocky. Es entrañable verle eligiendo la voz humana con la que va a hablar o entusiasmado por las imágenes de la Tierra. Son graciosísimas las escenas en las que él y el doctor Grace interactúan y es impresionante el silencio del cine en la escena más dura de todas, en la que el alien salva al humano.
Podemos concluir que la película aporta una visión más emotiva y cómica de la novela dejando con muy buen sabor de boca a quien ha consumido ambos productos culturales. Es una muy buena adaptación y visualmente es una preciosidad de infinidad de colores. Hay que decir, sin embargo, que el trailer destapa muchas claves del argumento y por eso acudí con un poco de miedo a ver el largometraje.