lunes, 11 de marzo de 2024

Instrumentos de cuerda diferentes

Este año el festival Internacional de Arte Sonoro e Interactivo, In-Sonora, se celebra en el teatro Réplika de Madrid, situado en la Calle de la Explanada 14.

Durante esta semana se podrá disfrutar de experimentación escénico-sonora a través de la visión de instrumentos llenos de cables, humo y luces nunca antes vistos que han sido construidos por los músicos que los manejan.

Ayer, domingo 10 de marzo, pude disfrutar de dos espectáculos de este festival. 

Oleajes Eléctricos fue la primera performace. Lleva este título debido a la sensación que produce escuchar la música. El público tenía frente sí un enorme instrumento de cuerda. Los tres hilos de naylon que lo componían se tensaban mientras eran manejados simultáneamente por un robot y por la intérprete. De vez en cuando el humo sorprendía a los espectadores.


Amplificadores y sintetizadores modificaban la música. Después de la actuación la intérprete permitió a los espectadores probar la instalación y detalló que había tardado 2 años en construirla.


El siguiente espectáculo llevaba el nombre de Cyra. El autor hacía vibrar al público a la vez que sonaba la música. Esta música tenía color pues una inteligencia artificial producía luces de diferentes tonalidades dependiendo del ritmo de los sonidos en los neones led colocados verticalmente a modo de cuerdas.



Tras el espectáculo también pudimos acercarnos a observar esta instalación, así como la mesa de mezclas, cuya construcción había llevado más de dos años. 


Así, podemos observar que no solo los violines, violas y contrabajos son instrumentos de cuerda. A través de la tecnología tenemos nuevos instrumentos. Músicos y robots son intérpretes. Y es que a partir de cualquier objeto podemos crear un instrumento, como son los doorags de los Caballos de Dusseldorf.