Karol G ha presentado su nuevo disco "Mañana será bonito" con cuatro conciertos consecutivos los días 20, 21, 22 y 23 de julio en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.
Tuve el placer de asistir al penúltimo concierto de la artista. Lo que destacaría del mismo fue que estuvo lleno de recursos estando todo muy integrado.
Karol G pretendía contar su historia de modo que proyectó en la pantalla un cuento siendo ella la sirenita protagonista.
En la historia, ella vivía en un mundo feliz, pero una inmensa tristeza se cernió sobre ella. Fue cuando la cantante apareció con un body transparente con tiras azules y comenzó a cantar canciones de desamor. La artista tuvo la gran idea de repartir pulseras que se iluminaban al ritmo de la música cambiando los colores de las luces de las mismas según variaban los focos del escenario.
El día anterior la invitada de Karol G fue Amaia Montero, Karol explicó que ella escuchaba las canciones de la Oreja de Van Gogh contemplando los atardeceres durante su infancia y adolescencia. Amaia está muy feliz por tener ese espacio que le ha dado la cantante colombiana ya que ella llevaba dos años sin subirse a un escenario debido al mal momento que está pasando, pero Karol G le ha dado fuerzas para volver .
Karol ya llevaba dos cambios de vestuario y era momento de llevar el tercero, un vestido corto, brillante y negro y la temática de las canciones pasó a ser de agradecimiento, tanto a los fans como a los seres queridos. La artista bajó a la pista para saludar y abrazar a sus seguidores Muchos le dieron regalos.
El siguiente bloque de canciones se caracterizó por tener una temática más fiestera. Apareció el dj Tiësto que ha producido una canción que interpretó Karol G.
La última tanda de canciones fueron rancheras. Trajo una tuba y un acordeón.
La temática de estas últimas rancheras fue el rencor, por canciones anteriores parecía que no se acordaba de su ex, pero parece que todavía le queda un poco para olvidarlo. Aun así quizá esa pizca de rencor no esté mal conservarla para no cometer futuros errores. Fue precioso que Karol G finalizara aconsejando al público que sean ellos mismos, que crean en sus ideas y que no hagan caso de la opinión del resto.
Ha sido un espectáculo magistral. Karol G ha aprovechado todos los recursos haciendo que la velada en el Bernabéu sea un deleite visual de baile, colores, luces, animaciones y fiesta que encantan hasta a los que no son fans del reggaeton.