La exposición empieza ofreciendo imágenes del fin de la Segunda Guerra Mundial para ilustrar el contexto histórico en el que nacieron. También se pueden observar fotos, objetos de la infancia y una pequeña descripción de cada uno de ellos. John era el que tenía mayor iniciativa, George el tímido, Ringo el gracioso y divertido y Paul el ingenioso y brillante. Seguidamente, encontramos una recreación de cada una de las salas en las que los Beatles empezaron a tocar siendo The Cavern el lugar que tenía más protagonismo. Los Beatles hicieron más de 200 conciertos en ese club, y además grupos como Queen o The Rolling Stones tocaron entre sus cuatro paredes.
El éxito de los Beatles no dejaba de crecer, en el museo se daba testimonio de la Beatlemanía con fotos de fans chillando en los conciertos y frases como "Paul, I want to hold your hand". También se hacía mención del gran éxito que tuvieron en América y de la transformación de sus canciones. Empezaron con letras románticas y terminaron haciendo referencia a la paz, el amor y los colores psicodélicos convirtiéndose en un referente hippie. Podría decirse que pasaron del blanco y negro al color. Y si hubiera que elegir un color sería el amarillo de The yellow submarine.
A medida que se va acabando la exposición, vemos que los Beatles pasan por malos momentos como muertes de amigos o seres queridos hasta desencadenar la ruptura del grupo debido a problemas entre los que destacan las diferencias entre Lennon y McCartney. La visita termina con un homenaje a cada uno de los integrantes de la banda siendo John Lennon el más destacado. El museo culmina con la habitación blanca en la que John tocaba el piano junto a su mujer Yoko Ono.






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