Este drama del director alemán Wolfang Becker narra la historia de una familia que vive en la República Democrática Alemana. La madre de Alex es una socialista convencida, plenamente dedicada a su trabajo y a la que galardonan con diversos reconocimientos. Cuando ve como detienen a su hijo en una manifestación contraria al régimen sufre un infarto y entra en coma.
Mientras está dormida, el muro cae y cae también el comunismo en el que tanto creía. Las empresas multinacionales, los productos importados y el desempleo inundan Berlín Oriental. Cuando por fin su madre despierta, Alex no se ve capaz de contarle todo lo que ha pasado y le hace creer no solo que el comunismo sigue presente, sino que el capitalismo está derrumbándose y que se está dando asilo político a las personas que escapan del Berlín Occidental.
Durante toda la película podemos ver como los acontecimientos políticos, sociales y económicos afectan a la vida de las personas. Como poco a poco la publicidad de Coca Cola se apodera de las calles de Berlín, como los productos que se solían comprar desaparecían, como los ciudadanos se dan prisa para cambiar su dinero por los nuevos marcos alemanes antes de que se acabara el plazo para hacerlo y como el mundial de fútbol sale por la televisión cada dos por tres.
Esta joya cinematográfica, en la que es difícil aguantar las lágrimas, es una crítica tanto al comunismo como al capitalismo que nos demuestra que ver felices a nuestros seres queridos debe importarnos más que el sistema económico imperante.
Wolfang Becker también hace una reflexión ética sobre la verdad. Una frase que pronuncia Alex es: "mientras observaba el cielo nublado vi que la verdad era un concepto cuestionable que se podía adaptar a la percepción del mundo con la que mi madre estaba familiarizada". Alex se refería así a que él tenía los medios suficientes para manipular el relato a su antojo, pero al final la historia, la verdad, lo que había pasado, siempre le acababa persiguiendo, siempre se lo ponía más difícil y él tenía que adaptar su relato nuevamente. La verdad le perseguía y la mentira se volvía más y más retorcida. Mentir parece fácil, pero la verdad siempre se asoma y por eso esta película nos muestra que un hijo por una madre es capaz de negar la verdad aunque sea difícil, de inventarse el mundo para que ella sea feliz.
También nos enseña lo fácil que es manipular un relato audiovisual y contar una historia totalmente distinta, inventada. En este caso Alex manipula la realidad para que su madre sea feliz, ¿pero y cuando se manipula la realidad para engañar a muchas personas?
Este blog, que hoy cumple un año, te deja con esta reflexión y te desea una muy Feliz Navidad y un próspero año nuevo 2017.
Brillante,como tú. Gracias por animar a pensar a las personas, de verdad que es necesario
ResponderEliminarMuchas gracias, es un gusto tener lectores como tú. Un besazo <3
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