Muchas veces el miedo nos impide quejarnos de la situación que estamos viviendo. El arte puede ser un recurso para mostrar nuestro rechazo a la represión, pero el artista puede ser castigado por sus obras. Por ello, algunos artistas denuncian a través de sus obras situaciones lejanas o que han transcurrido en el pasado. De esta manera, el espacio y el tiempo les protegen del castigo. El artista también puede dar voz a las personas que están sufriendo, recopilando sus historias y testimonios. Este es el caso de Fernando Aramburu y Jenny Holzer.
Feranando Aramburu hace un recopilatorio de relatos relacionados con la época en la que la banda terrorista ETA cometía la mayoría de los atentados, desarrollándose toda la trama de la misma en el País Vasco. A través de Los peces de la amargura, el escritor muestra el miedo de las personas que se encontraban en el punto de mira de los terroristas, el rechazo de los vecinos ante el que ha sido marcado como enemigo de la patria vasca, los traumas de la represión o la preocupación de una madre por su hijo preso. Cada relato tiene un estilo propio en el que el lector siente que una persona diferente le va contando cada vivencia. De esta manera, la novela consigue que el lector se sienta transportado a aquella época.
Sin movernos del País Vasco, podemos ver una exposición de Jenny Holzer en el Guggenheim de Bilbao en la cual la artista denuncia los crímenes cometidos en la guerra de Siria. A través de pantallas leds que se mueven por la sala de exposición la artista muestra testimonios en primera persona que revelan las historias de violencia e injusticia que afectan a tantas vidas.

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