Aldous Huxley publicó en 1932 una novela en la que se muestra un futuro distópico disfrazado de utopía: Un mundo feliz.
En esta obra se describe una sociedad en la cual los niños nacen en laboratorios, todo el mundo puede tener relaciones sexuales con quien lo desee y la tristeza se evapora con la ingesta de una sustancia que hace que todo se vea de color de rosa. Aparentemente las personas que viven en este mundo de progreso son muy felices. Sin embargo, Bernard Marx, llevado por su curiosidad, decide observar la vida en una reserva de salvajes, seres que no están civilizados ni siguen las normas sociales. Conocer a uno de esos salvajes es lo que hace que Marx cambie la manera que tiene de percibirse así mismo y a los demás.
La novela de Huxley también ha sido llevada al cine y la televisión. Tanto la película como la miniserie respetan bastante el argumento del libro. Sin embargo, debido a que ambas adaptaciones son de las décadas de los 70 y 80 del siglo XX; años en los que la tecnología audiovisual no estaba tan desarrollada como ahora, los efectos especiales de estos productos dejan bastante que desear resultando ser su apariencia falsa y hasta cómica.
Todo amante de las distopías debe conocer la trama de Un mundo feliz. Junto con Fahrenheit 451 y 1984 se forma una trilogía en la que el futuro se muestra como la antítesis de la cultura y la libertad de expresión, reduciéndose todo a la tecnología, el placer sexual y la telebasura. ¿Acaso no se parece un poco a lo que vivimos hora?
El musical Forever revive la figura del rey del pop. A través de espectáculos de música y baile se pasa por las canciones más emblemáticas del cantante, desde su infancia siendo integrante de los Jackson Five hasta sus últimos éxitos.
El espectáculo dura dos horas con un descanso de 15 minutos entre medias. Durante la primera hora se rememoran éxitos como Billie Jean o Thriller mientras que en la segunda se recuerdan canciones a través de las cuales Michael Jackson deseaba transmitir un mensaje. Con temas como We are the word, Jackson mandaba un mensaje de unión entre los seres humanos y de respeto por la naturaleza.
Las actuaciones de Forever destacan por el baile, con las buenísimas imitaciones del moonwalker, y por el cuidado vestuario, pero hay que decir que no hay ninguna voz tan buena como la de Michael. Los actores y las actrices se esfuerzan, sin a veces conseguirlo, por llegar a los tonos más agudos o más graves del rey del pop. Aún así, merece la pena su esfuerzo y consiguen hacerle un bonito homenaje al cantante.
Este musical, que se puede disfrutar hasta el 12 de agosto en el teatro Apolo de Madrid, nos recuerda a los seguidores de Michael que el rey del pop nunca morirá en nuestros corazones.
Después de la película de La Llamada llega el musical también dirigido por Javier Ambrossi y Javier Calvo. Se puede disfrutar hasta el 13 de julio en el Teatro Lara de Madrid.
El musical cuenta la historia de cómo María, una adolescente de 16 años que va con su amiga Susana al campamento La Brújula, recibe la llamada de Dios. El elenco está formado por Andrea Guasch interpretando a la protagonista, Angy Fernández hace de Susana, Dios es interpretado por un guapísimo Paco Arrojo mientras que Erika Bleda y Alicia Orozco hacen de Milagros y Bernarda respectivamente.
A diferencia de la película, en el musical podemos ver a la banda que interpreta las canciones, hay menos personajes, se usa tan solo una litera que sirve como decorado y se hace más énfasis en los diálogos. Además en la película Dios era interpretado por un hombre más mayor que el joven Paco Arroyo.
Destacan las actuaciones de Angy Fernández y Erika Bleda por las risas que causan en el público. También hay que decir que Erika Bleda, aunque le pone empeño, a veces desafina cuando canta. Por el contrario, Andrea Guasch hace un excelente papel como cantante pero podría mejorar como actriz.
Lo mejor tanto del musical como de la película es el mensaje que da la historia. Los Javis dicen que La Llamada habla de la alegría de encontrar, aunque sea por un segundo, tu lugar en el mundo. En mi opinión también nos enseña que la manera correcta de comunicarnos con Dios es intentar hablar con él desde el corazón ya sea rezando, escribiendo o cantando.
Debido a una lesión en el hemisferio derecho del cerebro una persona deja de sentir la parte izquierda de su cuerpo. Ni siquiera puede ver lo que ocurre en el lado izquierdo de una calle ni comer lo que hay en el lado izquierdo del plato. Esto es lo que se conoce como síndrome de negligencia contralateral o heminegligencia.
La doctora en neurobiología Charo García explica que los pacientes que sufren este síndrome son incapaces de dibujar la parte izquierda de un árbol, una casa o un reloj. También cuenta que en un experimento que se hizo en la Plaza del Duomo en Milán. Los pacientes que sufrían heminegligencia eran capaces de ver y denominar los edificios que había en el lado derecho de la plaza pero les era imposible ver los que había en el lado izquierdo. Si colocaban a los pacientes en el lado opuesto al que habían estado antes, estos eran capaces de ver y nombrar los edificios que antes no habían nombrado ya que ahora estarían colocados en el lado derecho de su visión. Sin embargo, no serían capaces de nombrar ni recordar los edificios que ahora se encontraban en el lado izquierdo, a pesar de que antes los habían denominado sin dificultad.
Dibujos realizados por paciente de heminegligencia. Fuente: brainingblog.wordpress.com
Charo García
El pintor expresionista alemán Anton Räderscheidt sufrió a los 65 años un accidente cerebro-vascular en el hemisferio derecho de su cerebro que le impidió percibir todo lo que sucedía a su izquierda. Como resultado su obra cambió y estos pasaron a ser sus cuadros.
Autorretrato de Anton Räderscheidt. Fuente: www.investigacionyciencia.es
Este autorretrato expresa la percepción sesgada del mundo que tenía Räderscheidt. Este pintor tenía una gran frustración tras su accidente y se esforzaba por pintar su autorretrato mirándose al espejo . Hay que reconocer que a pesar de sus dificultades, el retratista no cesó sus intentos hasta volver a pintar su cara.
Muchos críticos definen a la película recién estrenada, El Gorrión Rojo,como una excusa para que Jennifer Lawrence se quite la ropa, cuando el largometraje de Francis Lawrence realmente esconde una trivial crítica al sistema comunista.
El filme se desarrolla en un contexto actual con la peculiaridad de que, aunque los civiles piensen lo contrario, no se ha puesto fin a la Guerra Fría. Una famosa bailarina de Moscú se lesiona y su tío decide introducirla en una academia militar para espías. Dominika, interpretada por Jennifer Lawrence, se queda muy sorprendida cuando le piden que se desnude delante de todos sus compañeros. Ella se niega, pero su instructora le lanza una desconcertante advertencia: "durante mucho tiempo el Estado ha estado nutriendo tu cuerpo, ahora es el momento de que lo pongas a su servicio".
Cuando pensamos en el comunismo, se nos viene a la cabeza el importante papel que tenía el Estado en la vida de las personas. ¿Pero también consideraban el sexo como un instrumento político que debía utilizarse en favor del Gobierno?
Lo cierto es que, como se vio en la exposición del 2011 Realismo Socialista. Pintando el mundo ideal, los comunistas no hacían demasiadas referencias al sexo. Los únicos desnudos, tanto femeninos como masculinos, que se podían ver en los cuadros correspondían a trabajadores y atletas. Hay que decir que en esta exposición se mostraba un mundo ideal, en el que no aparecían ni los soviets ni los gulags, pero me parece bastante inverosímil que los rusos utilizaran a "prostitutos políticos" para sacar información.
En cada una de las provincias de España se vive la Semana Santa de forma diferente. Los tambores en Teruel, la sangre, el dolor y el silencio en Valladolid o la emoción en Sevilla. Dicen que las procesiones de Madrid se parecen mucho a las de Andalucía, pero lo cierto es que en esta ciudad se combina el silencio, la reflexión, las saetas y la música con la chulería que nos caracteriza a los madrileños.
El Domingo de Ramos por la tarde sale la Hermandad de los Estudiantes caracterizada por su color blanco. La procesión comienza en la Basílica Pontificia de San Miguel. Entre nazarenos, costaleros, aguadoras y monaguillos salen un total de 500 personas. Se sacan los pasos del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón y el de la Virgen Inmaculada. A lo largo del recorrido se realizan una serie de paradas de entre las cuales destaca la que se realiza en la Plaza de la Villa, un lugar emblemático en la mayoría de las procesiones de Madrid, donde el cardenal de la capital dirige unas peticiones a la imagen de la Santísima Virgen.
El Miércoles Santo a las ocho y cuarto de la tarde sale la Hermandad de los Gitanos. Su Cristo y su Virgen pasan por lugares tan importantes como la Puerta del Sol o la Plaza Mayor. El recorrido empieza en la calle del Carmen y termina en la calle de la Salud.
El Jueves Santo salen Jesús el Pobre y María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad. Estos dos grandes tronos del siglo XVII salen de la pequeña iglesia San Pedro el Viejo. Al ser tan pequeña la puerta de la iglesia los anderos deben sacar a pulso el paso del Cristo y a cuatro patas el de la Virgen. Mientras sacan a Jesús el Pobre se escucha el himno de España que deja de sonar cuando los anderos hacen el giro en la pequeña Plaza del Nuncio. Tras ese momento cualquier persona que lo desee puede cantar una saeta. Cuando sale María Santísima del Dulce Nombre se opera de la misma manera con la diferencia de que el ritmo de la música es más alegre. Uno de los momentos más impresionantes es aquel en el que los pasos atraviesan la calle del Cordón, la más estrecha de Madrid. Los anderos mecen los pasos al son de la música hasta que deciden parar para arreglar las flores y las velas de los mismos. Esto se hace para mostrar la mejor imagen del Cristo y la Virgen el la Plaza de la Villa, donde estaba el antiguo ayuntamiento de Madrid.
En el Jueves Santo también salen los pasos de Jesús del Gran Poder y de Santa María de la Macarena. Estos pasos, que llevan el mismo nombre que los andaluces, recorren las calles más estrechas del Madrid de los Austrias y van precedidos de la Cruz de Guía y los nazarenos. Detrás de ellos va la banda.
El Viernes Santo sale el Cristo de los Alabarderos. Este paso lo lleva la Guardia Real, en andas pero sin sujetarlo; con los brazos cruzados, y sale del Palacio de Oriente. Se encuentra en la Plaza de la Villa con María Santísima de los Siete Dolores.
El Viernes Santo también sale sale la procesión de Jesús Nazareno de Medinaceli. Un paso que pesa una tonelada y media. Hasta este año se transportaba con ruedas de camión, pero mañana lo llevarán 130 costaleros.El Sábado Santo saldrá la Procesión de la Soledad y el Domingo de Resurrección tendrá lugar una tamborrada.
Creyentes y amantes del Arte no se pueden perder la Semana Santa en Madrid. Además de sentir la Pasión y disfrutar de la escultura y costumbres barrocas está presente un precioso sentimiento de ayuda mutua. Bandas de música de toda España acompañan a los pasos madrileños y cada una de las hermandades lleva flores a los pasos de las demás momentos antes de su salida.
Dependemos de las máquinas. Es un hecho. La tecnología está presente en nuestra vida desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Por esto mismo, actualmente se está dando una corriente filosófica en contra de esta dependencia.
La serie Black Mirror de Netflix muestra en cada episodio un futuro distópico en el que la tecnología arruina la vida de los protagonistas. Esta serie también destaca por la idiotización de los personajes y su dependencia de las máquinas. Una dependencia que permite que la máquina pueda incluso adentrarse en el cerebro del humano.
Sergio Muro muestra en su exposición del Museo Pablo Serrano de Zaragoza los efectos que tienen hoy en día las nuevas tecnologías sobre las personas. La preocupación por los Me Gusta en Instagram o la familia que solo presta atención a sus pantallas son algunas de las ideas que quiere transmitir este artista. Es interesante que en la mayoría de sus cuadros los personajes aparezcan desnudos. Quizá quiera transmitir lo vulnerables que somos ante Internet. Una vulnerabilidad que aumentará cada vez más si la dependencia que tenemos sigue incrementándose.
El hecho de que las máquinas estén tan presentes en nuestras vidas se debe, sobre todo, al sistema capitalista imperante. Las máquinas hacen que la producción sea mucho mayor con menos recursos. Esto se traduce en el ahorro de puestos de trabajo y los despidos masivos. Ya en el siglo XIX los artesanos ingleses protestaron contra las nuevas máquinas que destruían el empleo. ¿Se estará dando nuevamente el ludismo?