martes, 28 de octubre de 2025

Ed Gein, inspiración del cine de terror

Con Halloween a la vuelta de la esquina, no se puede perder la ocasión de comentar la serie de Netflix “Monstruo: La historia de Ed Gein”.

Uno de los aspectos más interesantes de esta producción es la visión de la historia de este perturbado hombre de Wisconsin como producto cultural.

Gein usaba la piel del cuerpo de las dos mujeres que mató y de varios cadáveres que desenterró como material para elaborar pantallas de lámparas, cojines de sillas, cinturones, camisas y pantalones.

Así surgen Cara de Cuero, el protagonista de La Matanza de Texas dirigida por Tobe Hopper en 1999 y  Buffalo Bill, quien es el personaje principal de El Silencio de los Corderos. Ambos se ponían máscaras o trajes elaborados con la piel de sus víctimas.

La razón de estos crímenes fue la psicosis producida en Gein tras la muerte de su religiosa madre, quien lo sobreprotegió, controló y manipuló incrustando en su mente la idea de que solo ella podría amarle.

Esto sirvió a Robert Bloch como inspiración de su novela, Psicosis, que fue llevada al cine por Alfred Hitchcock en 1960.

La serie de Netflix se toma la licencia poética de usar a Ilse Koch como la inspiración de Ed Gein. Conocida como la Zorra de Buchenwlald, esta mujer nazi torturaba a prisioneros judíos y decoraba objetos con su piel. Ed Gein devoraba los cómics que ilustraron su historia y utilizó las pieles de sus víctimas de forma grotesca para sentirse más cerca de su madre.

De un cómic, un crimen y de un crimen, muchas películas. ¿Y si esas películas inspirasen otro crimen? ¿Se le habría ocurrido a Gein tapizar objetos con piel humana si no hubiese leído esos cómics?

Como la piel fue la materia prima de los muebles de Gein, la realidad es la materia prima de la ficción.

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