martes, 14 de abril de 2020

Echar una mano

Seguir confinados no es fácil, pero es necesario que cada uno ponga su granito de arena. Lo estamos haciendo muy bien. La película Contagio estrenada en 2011 y dirigida por  Steven Soderbergh, muestra como una pandemia merma la población y no se comportan tan bien como nosotros.

La situación en el largometraje es dramáticamente peor a la que vivimos ahora, el virus es mucho más dañino y mortal, se contagia más rápido y, lo que de verdad marca la diferencia, la sociedad entra en pánico y hay un sentimiento de egoísmo imperante en el filme. Ciudades destrozadas, sucias, comercios saqueados, robos, caos. Los sanitarios en huelga, el presidente escondido, nadie coopera. Lo único que les salva es la ciencia.

Quizá esté resultando más difícil encontrar la vacuna del COVID-19 que la del virus de Contagio, pero la situación está siendo menos dramática ya que todos estamos poniendo de nuestra parte. Los profesionales de la salud estando en primera línea de batalla, los cajeros en los supermercados, los agricultores y ganaderos en las granjas, los encargados de recoger la basura manteniendo las ciudades limpias, aunque parezca que la economía se ralentiza, nuestro país sigue en marcha.

Por supuesto que las industrias culturales también están al pie del cañón. La empresa Exit Room Escape ha creado un escaperoom virtual totalmente gratuito. Quien lo desee podrá resolver una serie de enigmas desde casa para conseguir una suculenta recompensa que valdrá millones en futuro. Además, la temática del escaperoom está estrictamente relacionado con lo que vivimos en la actualidad.

No hay excusas. #Quédateencasa.

domingo, 22 de marzo de 2020

El poder de lo cuqui

Estamos viviendo tiempos difíciles.  El coronavirus está en nuestro país. A fecha de 22 de marzo, 28.572  contagios y 1.753 muertes en España. Hay personas que dicen que no se vivía una  situación tan dura desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, algunos tenemos la suerte de no tener que ir a trabajar y poder quedarnos en casa. Para disuadir a las personas de salir de sus hogares, a menos que sea totalmente necesario, las industrias culturales lo están dando todo. Conciertos en streaming, visitas guiadas virtuales,  revistas y libros en la red,  películas gratis y series ilimitadas.  Pero, por si fuera poco, en las redes sociales algunos usuarios se esfuerzan por entretener a sus amigos y demás seguidores a través de challenges. De estos retos, me ha llamado particularmente la atención uno en el que se insta a los usuarios de Instagram a subir una foto de su niñez. Y es que los niños cada vez están más presentes en esta red social.

Instagram está lleno de madres que suben fotos de sus pequeños, pero también está colmado de objetos adorables, dibujitos y animalitos. La tesis de Simon May en su libro "El poder de lo cuqui" es que estas manifestaciones edulcoradas no están solo presentes en Internet sino en la mayoría de los aspectos de nuestra vida.

Niños, jóvenes y adultos de todas las edades no pueden evitar sonreír cuando ven un cachorrito de ojos grandes. En Alemania tuvo más impacto el nacimiento de una zarigüella  vizca en el zoo de Leipzig que la Primavera Árabe y los vídeos de gatitos son los que más likes tienen en You Tube.

¿A  qué se debe toda esta idolatría?

Según Simon May, tras la Segunda Guerra Mundial las personas necesitaban olvidar el dolor del pasado a través de elementos que les inspirasen bondad, ternura e inocencia. Esto desembocó en un afán por idealizar la infancia hasta el punto de observar esta como la etapa  de la vida más importante del ser humano y la que determina su futuro. Se volvió más importante el amor a los hijos que a la pareja y satisfacer sus deseos como el deber de todo padre. Las industrias culturales, de publicidad y de todo tipo de productos utilizaban como logos todo aquello que inspirase  ese afán de protección. Se humanizaban los objetos y los animales para que estos pareciesen más cuquis. Sin embargo, en ese afán de adoración hay un punto sádico. Nos parece más adorable aquello que vemos más indefenso. Y es que cuando está  más lindo Winnie de Pooh  es en el momento en el que sufre por conseguir la miel. Esto se produce porque deseamos que esas cosas que adoramos nos necesiten y sean más dependientes de nosotros.

¿O somos nosotros los que las necesitamos? Hay algo tenebroso en lo cuqui. Hello Kitty no tiene boca ni dedos y nos parece monísima. Nos fascina. Y esto es porque como dice May "lo cuqui  oscila caprichosamente entre conocimiento y desconocimiento, lo hogareño y lo enajenado, lo luminoso y lo oscuro, el placer y el dolor, lo inofensivo y la amenaza, la armonía y la disonancia, lo que tiene forma y lo deformado, la inocencia y la sabiduría, la necesidad y la autosuficiencia, la vulnerabilidad y la resiliencia, e incluso lo humano y lo inhumano sin tomar nunca una posición clara. Sin ni siquiera buscar una resolución de esas tensiones".

jueves, 27 de febrero de 2020

Los 25 años del Teatro de la Abadía

A partir del 23 de febrero, el Teatro de la Abadía, situado en la calle Fernández de los Ríos de Madrid,  ofrece una actuación gratuita, de unos 50 minutos,  hasta completar aforo para conmemorar sus 25 años. 

La obra está a cargo del grupo "espectadores en acción", personas aficionadas al teatro, que han participado en representaciones de la Abadía y quieren compartir su formación y experiencias. El objetivo de este grupo es "celebrar el poder de la mitificación que tiene el teatro y la capacidad de imprimir un recuerdo intensificado o multiplicado por el poder de la experiencia compartida".

El espectáculo pretende hacer entender al espectador que el teatro va cambiando según pasa el tiempo y no hay que molestarse por ello. La obra no tiene un guion estructurado sino que muestra las anécdotas, testimonios y experiencias que se han dado durante los 25 años de la historia del teatro a través de música, entrevistas no estructuradas, baile y comedia. 

Buscan aprovechar todos los elementos del teatro jugando con la música, los sonidos, las imágenes, el decorado, las luces, las cámaras y hasta el espectador que también participa en la obra con sus reacciones. De hecho, en un momento de la representación, los espectadores deben abrazarse. 

También se hace alusión a otras obras de teatro, actores, actrices y cómo estos quieren compartir sus éxitos con familiares y amigos. 

La obra empieza y termina de la misma manera. Los actores bailan en la fiesta de los 25 años del Teatro de la Abadía. Y es que en 25 años que tiene este teatro, las representaciones han cambiado mucho y se han conectado con la actualidad imperante en cada momento. Si en sólo 25 años el teatro puede cambiar tantísimo, no imaginemos lo que ha evolucionado desde las primeras representaciones de autor conocido en el siglo XV. 

domingo, 26 de enero de 2020

Unos premios Goya muy españoles

Se podrían destacar muchas cosas de los Goya. Podría decirse que el color blanco fue el más repetido en la alfombra roja o que a Pedro Almodóvar se le escapó que Penelope Cruz entregaría el Óscar a mejor película de habla no inglesa.

Podría resaltarse que el Goya a mejor actriz revelación se lo llevó Benedicta Sánchez de 84 años que lo recibió sonándose y guardándose el pañuelo en la manga. Pero fue Julieta Serrano la actriz de mayor edad que ha recibido un Goya a los 86 años.

Muchos pondrán el foco en que Dolor y Gloria fue la gran ganadora de la noche con 7 premios, entre los que destacan mejor película, mejor dirección, mejor actor protagonista y mejor guion original. Dirán que Almodóvar se mostró muy emocionado al escuchar las palabras de agradecimiento de Antonio Banderas.

Algunos destacarán que el galardón a mejor actriz protagonista se lo llevó Blanca Cuesta el día después de su cumpleaños y se reirán cuando recuerden que mientras anunciaban el nombre de la ganadora alguien del público gritó: "¡Estefanía!".

Y otros opinarán sobre cómo Andreu Buenafuente y Silvia Abril amenizaron la gala con sus continuos cambios de vestuario, canciones, bailes y bromas de las que ni el mismísimo Presidente del Gobierno se libró.

Sin embargo, si yo tuviera que remarcar algo de la edición de los Premios Goya de este año ha sido el fuerte sentimiento de pertenencia a España presente durante toda la gala. La entrega de premios ha comenzado con un espectáculo musical que resumía la historia del cine español. Algunas de las frases que se oían en este número fueron: "El cine nos aúna, el cine nos hermana pero los americanos parten la pana. Americanos llegan a España gordos y sanos" o "Silvia, anímate tú que en animación somos potencia mundial".  Muchos recordaron que España es un país que acoge a los inmigrantes y que no debemos olvidar a los refugiados. Otros dijeron que España es un país de países. Y si hay algo que es muy español es darle el Goya de Honor a Marisol. Tras los temas de la artista que cantaron Amaia Romero y Celia Flores, las hijas de Pepa Flores recogieron el galardón. María Esteve dijo unas palabras en las que se refleja el gran trabajo que hizo su madre por el cine de este país: "No te lo crees, pero has hecho felices a muchas personas en tu carrera. Hoy solo queremos decirte que en ese lugar en calma que tanto te ha costado, disfrútalo".

martes, 24 de diciembre de 2019

El papel de las ciencias sociales para la lucha contra el cambio climático

Francisco Díaz Pineda.
Fotografía recuperada de: https://www.flickr.com/photos/unia/3994631317
El doctor en Ecología Francisco Díaz Pineda defiende la importancia de las ciencias sociales cuando se habla del cambio climático: "nunca antes la ciencia había dispuesto de una cantidad tan grande de datos sobre el mundo como de la que dispone ahora a escalas de universo, planeta Tierra, regiones, comarcas, ciudades y las interacciones entre ellas. Debemos analizar esos datos  y disponer de información socioeconómica y socioecológica para tomar decisiones urgentemente. Las decisiones no son solamente químicas o solamente físicas, son también socioeconómicas y socioecológicas. Esa es la clave de la posible solución".

De manera similar piensa la  directora de la Escuela de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera del Instituto de Tecnología de Georgia, Judith Curry. Curry defiende que: "aunque la mayoría de expertos coinciden en que para evitar un desastre climatológico en potencia harían falta cambios de calado en la agricultura y en el modelo de producción energética, el debate público y la interpretación de los hechos pueden convertirse en una cuestión de supervivencia".

Y es que lo que realmente pasa es que la opinión pública desea es saber si el planeta se está calentando o no, en qué medida lo hace y cuán graves serán las consecuencias. Sin embargo, las respuestas de los expertos están expresadas en un lenguaje técnico y vago en el que destacan las probabilidades y los niveles de confianza.  Además, las decisiones que se puedan llegar a tomar también tienen una fuerte carga política. Para luchar contra el cambio climático hay que destinar dinero y trabajo .  Algunas personas influyentes como el senador de Oklahoma, James Inhofe muestran una actitud reacia hacia ello. Inhofe calificó el cambio climático como " la mayor estafa jamás perpetrada contra el pueblo estadounidense". Así, se emplea la incertidumbre como arma para atacar la climatología recurriendo a una falacia: "como los científicos no lo saben todo, no saben nada".

Aunque es verdad que los climatólogos, científicos y asesores deberían ser más cuidadosos y explícitos cuando se dirigen al público, no son las incertidumbres científicas lo que impide avanzar en cuestiones políticas. Lo que hacen los políticos es esperar los acuerdos internacionales antes de que cualquier territorio tome la iniciativa de reducir las emisiones de carbono. Las naciones a modo individual son las que deben adoptar medidas cuanto antes. Por eso es necesario que, ante la incertidumbre, las ciencias sociales se pongan en marcha para  concienciar a la opinión pública.  Y es que si no actuamos pronto para cambiar nuestro modelo energético y para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, nuestros descendientes presenciarán cambios profundos en los ecosistemas y en el clima que pondrán en riesgo su vida.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Un palacio con jardines secretos

El Palacio Real de Olite, situado en la localidad con el mismo nombre, es una construcción de carácter cortesano y militar de los siglos XIII y XIV que todo el que viaje a Navarra debería visitar.

El palacio es impresionante desde el exterior. El aparente desorden de su diseño arquitectónico es encantador. Tiene elementos góticos, románicos y renacentistas. De  esta manera, parece que hay diversos palacios en esta construcción de carácter residencial. Esto se debe a que el palacio nunca se afrontó como un proyecto de conjunto sino que ha sido el fruto de varias reformas y ampliaciones. Lo que sí que se puede diferenciar claramente en el palacio son dos conjuntos, el Palacio Viejo, convertido en Parador Nacional de Turismo, y el Palacio Nuevo.

Una vez dentro, los secretos del palacio asombran al visitante. Descubrirá que hay un falso suelo que en realidad era el techo de una instancia con columnas de 7 metros de alto. Aún no se sabe cuál era el cometido de esa sala. En otra de las dependencias del palacio hay un techo abovedado compuesto por diversos arcos. Encima de esta sala se encuentra un jardín lleno de enredaderas y con una morera en el centro.

Subiendo unas escaleras de caracol con dibujos de los diversos arquitectos como marcas de su aportación al castillo, encontramos una diáfana sala familiar. Como pasaron diversas dinastías reales por el palacio, cada familia se llevaba lo que había dejado la anterior.

A través de esa  sala se sale a los balcones del palacio. Se pueden observar desde allí los árboles exóticos, para la época,  que poseía el castillo, son higueras y naranjos. También se pueden  contemplar las diversas torres, una de ellas construida para que los hijos del rey Carlos III jugaran. Todo esto convierte al Palacio Real de Olite en una de las Maravillas Medievales de Europa.

 




miércoles, 16 de octubre de 2019

¡Baila con los vampiros este Halloween!

Si dedicas tiempo a lo que te gusta, puede salir algo maravilloso. Esto es lo que les pasó a los  antiguos alumnos del Colegio Montepellier con el teatro. Quieren mostrar que dedicando tiempo a aquello que deseas, incluso sin recibir una compensación económica, puede reportar verdaderos beneficios.

En 2011 lanzaron el proyecto Acorde al Guión, que tiene como objetivo hacer del arte, la música y el teatro una vía de expresión y gestión emocional. Quieren ser ejemplo de diversidad, trabajo en equipo, respeto, cariño y pasión por aquello que te hace sentir vivo.

Así, en 2014 comenzaron a realizar musicales. Mamma Mía, Wicked, Hairspray, Spamalot e In the Heights son algunos de sus éxitos. Ahora mismo están representando Baile de Vampiros, una adaptación de Danza de Vampiros de Roman Polanski. En esta producción cuentan con casi 200 trajes, más de 50 pelucas, maquillaje y caracterización personalizada para cada actor. La obra de teatro, que cuenta la historia de un profesor y su estudiante que,  atraídos por la aparente existencia de un vampiro, investigan  la vida de los habitantes de una aldea. Impresiona la interpretación de los actores, el baile, el canto, los decorados; elaborados por los antiguos alumnos del Colegio Montepellier; y la iluminación. El trabajo de los chicos consigue producir tensión, diversión y risa en los espectadores.

Este proyecto se financia a través de crwodfunding. La entrada a las representaciones es totalmente gratuita, pero los espectadores pueden donar lo que deseen a la salida del espectáculo. Las representaciones se pueden por la tarde de los viernes, sábados y domingos hasta el 31 de octubre. Es necesario coger con suficiente antelación las entradas para que no se agoten en https://reservation.datoar.es/eventos/48-baile-de-vampiros/